Otra vez a esperar
Los inversores se han encontrado con un problema importante tras demostrar con su dinero que las últimas disposiciones del responsable de Economía les parecían bien: los meses que hay que esperar para saber si se trata de algo factible o si, por el contrario, se trata de la tan socorrida huida hacia adelante, el farol del jugador que se sabe sin posibilidades e intenta que sea el contrario el que se eche atrás.De entrada, el Banco de España no asume el anunciado descenso de los tipos de interés, lo que parece situarle también en la larga lista de espera de los que prefieren los datos concretos a las promesas. Los goteos a la baja, producidos por el desmantelamiento de posiciones, han sido una consecuencia lógica del retorno a la desconfianza mostrada por una buena parte de los inversores.
Telefónica es, en estas circunstancias, como un resumen de la evolución y situación global del mercado, ya que también su cotización ha sufrido las consecuencias de la celebración un tanto prematura de un futuro sólo aparentemente mejor. Con todo, la absorción de papel indica que no todo el mundo está desencantado con la situación y que hay quien piensa en el medio y largo plazos. Al final, volumen de negocio en descenso y el índice que pierde 66 centésimas.


























































