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El máximo dirigente del Ejército Guerrillero, detenido en un paso fronterizo de Lérida

Manuel Chao do Barro, considerado por la policía como el máximo dirigente del Exército Guerrilleiro do Povo Galego Ceibe (EGPGC), fue detenido el pasado sábado en el paso fronterizo de Les (Lérida) junto a dos mujeres, presuntas activistas de la organización. El grupo regresaba a España después de haber pasado unos días en Holanda visitando a unos familiares, según fuentes del Ministerio del Interior. Chao, de 27 años, asumió la dirección del EGPGC en 1988 tras el encarcelamiento del líder histórico del grupo, Antón Arias Curto.

El líder guerrilleiro actuaba en la clandestinidad desde Portugal. Hace algunos meses, la policía española tuvo noticias de su presencia en Holanda. Los movimientos de Chao estaban siendo seguidos por la policía, que el pasado sábado montó un operativo en la aduana de Les, al recibir informaciones de que pretendía regresar a España a través de este paso. Los activistas volvían de Francia después de haber visitado en Holanda a unos familiares de Chao.Junto al presunto jefe del EGPGC fueron detenidas la ciudada portuguesa María Alessandra de Queiroz Vaz Pinheiro, identificada desde el pasado año como una de las presuntas cabecillas del grupo, y la española María del Carmo Viso Rubí. Los tres portaban documentación falsa. Con el grupo viajaba la madre de Manuel Chao, quien fue puesta en libertad al no tener relación con las actividades de la banda, según fuentes policiales.

El Ministerio del Interior no informó de la operación hasta el mediodía de ayer, cuando los detenidos habían sido ya trasladados a la Comisaría General de Información, en Madrid. Una vez que concluya su interrogatorio, pasarán a disposición de la Audiencia Nacional.

El último atentado

Las detenciones se producen una semana después del último atentado del EGPGC, que prácticamente no había vuelto a actuar desde octubre de 1990, cuando asumió la autoría de la colocación de una bomba en una discoteca de Santiago de Compostela que causó la muerte a tres personas, dos de ellas miembros del comando guerrilleiro. El pasado día 13, la voladura de dos torretas de alta tensión dejó sin luz a 300.000 personas que viven en la comarca de Ferrol. Aunque ningún grupo ha reivindicado todavía el atentado, las autoridades se lo atribuyen al EGPGC.La captura de Chao y sus dos presuntas colaboradoras supone el descabezamiento de la organización independentista gallega, cuyos efectivos estaban ya muy mermados en los últimos meses. La mayoría de los activistas del grupo abandonó las armas en febrero de 1989, después de que un comando guerrilleiro matase a tiros en lrixoa (La Coruña) a un guardia civil, la primera víctima mortal de la banda armada.

Este sector defendía la necesidad de posponer indefinidamente las acciones violentas, frente a las tesis duras de Chao, partidario de continuar la lucha armada, según fuentes policiales y del movimiento independentista gallego. Desde entonces, los responsables de la investigación antiterrorista suponen que Chao continuó dirigiendo el grupo desde Portugal, con la colaboración de Alessandra de Queiroz y un reducido grupo de activistas en Galicia, que no estaban fichados por la policía.

Manuel Chao do Barro, nacido en Ferrol el 29 de agosto de 1964, fue una de las personas que dio a conocer públicamente las siglas del EGPGC durante un juicio celebrado en febrero de 1987 en la Audiencia Provincial de La Coruña por un intento de atraco a un banco. Los acusados, el propio Chao y dos compañeros suyos, se declararon miembros de la organización armada independentista, cuya existencia se desconocía hasta entonces.

Chao, que desde muy joven había militado en organizaciones radicales nacionalistas, fue condenado a tres años de prisión e ingresó en la cárcel de Bonxe (Lugo). Unos meses más tarde, logró huir a Portugal aprovechando un permiso de fin de semana y se pasó a la clandestinidad. La policía le considera autor material de la voladura en mayo de 1988 del chalé del presidente de la Xunta, Manuel Fraga, en Perbes (La Coruña). [Fraga declaró en la tarde de ayer que el Exército ,les un grupo irrelevante, insignificante y sin apoyo popular, y una vez desarticulado su suerte está echada", informa Europa Press. Respecto a la detención del presunto autor de la destrucción de su chalé, Fraga dijo: "Yo perdono los daños personales. El daño que le han hecho a Galicia no lo puedo perdonar"].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de septiembre de 1991

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