Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

De Móstoles a Atocha en cinco años

Renfe terminará este mes una línea de cercanías que debía estar concluida en 1986

Cuando acabe septiembre se podrá ir de Móstoles a Atocha en tren de cercanías en menos de media hora. Con una frecuencia de salida inferior a los cinco minutos durante las horas punta, con unidades climatizadas y con el metro a poca distancia del andén, muchos vecinos de las ciudades dormitorio del sur dispondrán al fin de una alternativa para escapar del atasco diario en la carretera de Extremadura. El día 29, Renfe tiene previsto poner en servicio el túnel que enlaza Atocha con la estación de Embajadores, último tramo de la línea de cercanías C-5 (Móstoles-El Soto-Atocha). Pero la inauguración llega con cinco años de retraso sobre el horario previsto.

Francisco Naranjo, portavoz de Transportes del sindicato Comisiones Obreras, ironiza sobre esta demora: "Entre cinco y siete años es el retraso medio que han ido acumulando los proyectos de cercanías recogidos en el Plan de Transporte Ferroviario, y esta vez se ha vuelto a cumplir lo prometido".Naranjo considera que el Gobierno tuvo que dar antes un nuevo impulso al transporte de cercanías tras las continuas quejas de los viajeros. En su opinión, hasta la aprobación -hace dos años- del plan de transportes y accesos a las grandes ciudades, más conocido como plan Felipe, no ha existido financiación para acometer proyectos anunciados en la época del Gobierno de Unión del Centro Democrático.

Hace 13 años, el entonces ministro de Transportes, José Luis Álvarez, se comprometió a que la línea de Móstoles llegara al centro de Madrid en 1986.

Posteriormente, hace ocho años, el titular de la misma cartera en el primer Gobierno del partido socialista, Enrique Barón, aseguró que los trenes recalarían en la estación de Atocha en 1987.

En la actualidad, 93.000 viajeros utilizan a diario los trenes de cercanías que van de Móstoles hasta Embajadores, según precisa un portavoz de Renfe.

Sin embargo, otros proyectos ferroviarios en el área metropolitana de Madrid continúan en dique seco. La línea férrea de Chamartín a San Sebastián de los Reyes y Alcobendas se encuentra aún en fase de anteproyecto.

Renfe se apresta a abrir al público antes de que finalice el año la línea Cantoblanco-Tres Cantos, al norte de Madrid. La compañía ha. invertido 1.200 millones de pesetas en remozar el trazado de un antiguo ferrocarril militar para que 25.000 viajeros puedan utilizar cada día el servicio de cercanías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de septiembre de 1991