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86 jóvenes, detenidos en una localidad leridana tras una noche de vandalismo

LLUÍS VISA / ALBERT DE LA TORRE, Un total de 86 jóvenes fueron detenidos en la madrugada de ayer en Tàrrega (Lérida), después de que varios centenares de personas, que habían acudido a una muestra de teatro en la calle que se celebra en esta localidad de unos 11.000 habitantes, participaran en una auténtica batalla campal, que requirió la intervención de la Policía Autonómica y de la Guardia Civil. El edificio del Ayuntamiento sufrió importantes daños, así como buena parte del mobiliario urbano, y varios comercios fueron asaltados.

Veintisiete jóvenes habían pasado anoche a disposición del juez de guardia de la localidad de Cervera, Jesús Navarro, quien se trasladó a Tàrrega para instruir las diligencias. El juez ordenó a última hora el ingreso en prisión de 17 de los detenidos, mientras que otros cinco, menores de edad, han pasado a disposición del Tribunal Tutelar de Menores, según fuentes judiciales citadas por Efe. Los 64 detenidos restantes fueron puestos en libertad.Los incidentes se iniciaron sobre las tres de la madrugada tras la actuación del grupo teatral Artristras, cuando el vehículo de esta compañía tuvo serias dificultades para abandonar la plaza en la que había actuado. Algunos jóvenes, que no llegaban a la veintena, según testigos de los hechos, se negaron a apartarse y, sin un motivo aparente, intentaron volcar la furgoneta y la emprendieron a golpes con los actores, que tuvieron que ser escoltados por la Policía Local.

La presencia policial encrespó los ánimos, y desde ese momento los disturbios arreciaron. Poco a poco, se fueron agregando más personas al grupo que había iniciado los incidentes, y todos ellos acabaron enfrentándose fisicamente a los agentes, quienes se vieron obligados a cobijarse en el ayuntamiento para protegerse de la lluvia de piedras y botellas.

Durante más de dos horas se sucedieron los actos vandálicos en la calle. Algunos jóvenes prendieron fuego a un contenedor y lo arrojaron contra la fachada del ayuntamiento, en cuyo interior se originó un pequeño incendio. Otros rompieron escaparates y se dedicaron al pillaje. También fue asaltada una carnicería y los cuchillos que había en la misma fueron lanzados contra dos agentes refugiados en el consistorio. El rosetón de la iglesia parroquial sufrió desperfectos por las pedradas. Los alborotadores profirieron gritos en los que se mezclaban consignas en favor de la lucha armada y de carácter anticlerical.

El alcalde de Tàrrega, el convergente Frederic Gené, se vio obligado a solicitar refuerzos policiales al Gobierno Civil de Lérida. La llamada tuvo que hacerse desde la estación de autobuses y por radio, ya que la centralita del ayuntamiento había sido destruida. Sólo con la llegada de varias dotaciones de la Guardia Civil y de los Mossos d'Esquadra pudo controlarse la situación, cerca de las seis de la mañana.

Los incidentes fueron filmados por la policía local desde un balcón del ayuntamiento. Las imágenes permitieron después identificar y detener a los cabecillas de los altercados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 1991

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