Crónica de una deuda fiscal
Parece que cuando ha transcurrido un tiempo de tributación es siempre probable que se haya contraído una deuda fiscal en relación directa con el resultado obtenido por las inversiones. Está de más decir que la actual apatía del mercado tiene mucho que ver con este tipo de reflexión. Algunos han escogido repentinamente el camino de reservar en lugar seguro la cantidad correspondiente a esta deuda reduciendo así la exposición global al riesgo.La regla general de los mercados de activos Financieros es distribuir los recursos de tal manera que se obtenga una exposicíon al riesgo con un porcentaje muy alto bajo controles decir, colocando la mitad del dinero en inversiones muy líquidas y prudentes y la otra mitad en inversiones de riesgo más elevado. Las prudentes son por lógica los pagarés a corto de empresas bien calificadas, los títulos del Tesoro, también a corto, o simplemente los depósitos bancarios. Este tipo de reglas, seguidas ahora por la mayoría de inversores, destacan por el hecho de que los fundamentos de las carteras -la reserva colocada en liquidez- permanezcan intactos. En un momento determinado, al final de este paréntesis, esta reserva decidirá el poder de compra en el mercado.


























































