Los damnificados por la riada de El Atazar recurren al Defensor del Pueblo
Los damnificados por la riada de la presa de El Atazar en 1989, que solicitaron a la Asamblea de Madrid terrenos para cultivar huertos familiares, han recurrido al Defensor del Pueblo, Álvaro Gil-Robles, en vista de que su petición no ha sido atendida por distintos organismos públicos nacionales y regionales.Los damnificados resultaron afectados por la riada producida por la apertura de la presa de El Atazar la noche del 3 al 4 de abril de 1989, lo que fue considerado por ellos como una "imprudencia temeraria", y no recibieron indemnización por las pérdidas sufridas.


























































