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ETA sigue su ofensiva asesinando en Bilbao a un vendedor ambulante

Manuel Echevarría Echevarría, un hombre de 44 años dedicado a la venta ambulante, falleció ayer en Bilbao al estallar una bomba que había sido adosada a su furgoneta, aparcada junto a una guardería ¡infantil. Otro ciudadano salvó la vida al fallar el mecanismo del artefacto explosivo colocado en su vehículo, con el que recorrió varios kilómetros por la ciudad antes de darse cuenta de su existencia. Los dos atentados son obra de la organización terrorista ETA, según fuentes policiales.

Los mismos medios atribuyen la proliferación de atentados en los últimos días a un intento de la dirección de la banda armada para disminuir el impacto negativo causado por la detención de Jesás Arkautz Arana, Josu Mondragón, presunto lugarteniente del número uno de la organización terrorista, Francisco Múgica Garmendia, Pakito o Artapalo. ETA, según esta versión, ha ordenado a los comandos que aún permanecen activos que hagan "todo lo que puedan" para hacer "una demostración de fuerza" tras el duro golpe infligido por la policía francesa. Además de las dos acciones de ayer, la policía explosionó en la noche del miércoles un coche bomba con 25 kilos de amosal aparcado junto a unas viviendas militares en Madrid. Los días 18 y 19 eran desactivados en dos establecimientos de las localidades vizcaínas de Leioa y Barakaldo sendos artefactos explosivos. El pasado sábado, un guardia civil era asesinado en San Sebastián, atentado en el que resultaron heridos graves un niño de 12 años y otros tres agentes.El fallecimiento de Manuel Echevarría se produjo poco después de las nueve de la mañana en el hospital de Basurto, donde había sido trasladado en gravísimo estado y con el cuerpo mutilado. Echevarría fue alcanzado de lleno por la explosión de la bomba, compuesta por dos kilos de amosal y un sistema de ignición por péndulo, que se activa con cualquier movimiento. El estallido se produjo nada más iniciar la maniobra para separar de la acera la furgoneta.

El vehículo, una furgoneta Avia matrícula 7722-AC de Bilbao, quedó destrozado. Piezas de gran tamaño fueron proyectadas en todas direcciones. María Begoña Arias, de 41 años, quien pasaba cerca del lugar, fue alcanzada por la onda expansiva y hubo de ser atendida de una contusión dorsal. Una aleta de la furgoneta se estrelló contra la reja de la entrada de una guardería infantil, a unos tres metros del lugar de la explosión.

45 alumnos

En aquel instante acababan de entrar en el lugar dos niños, sobre quienes se desplomaron fragmentos de cristales, aunque sin causarles lesiones, según explicó la responsable de la guardería. Entre las nueve y las nueve y media de la mañana entran a la guardería 45 alumnos, que suelen acudir acompañados por sus familiares, según la misma persona, por lo que la explosión podía haberles alcanzado de lleno.

ETA intentó ayer mismo otro atentado similar en el barrio bilbaíno de Otxarkoaga, pero un fallo del mecanismo salvó la vida al conductor de una camioneta de reparto de bebidas. El chófer según cree la policía, recorrió varios kilómetros por la ciudad con la bomba adosada hasta que una persona le alertó de la presencia de algo raro bajo el vehículo y dio aviso a la policía.

Los artificieros lograron desactivar el artefacto dos horas después. El titular del vehículo, según el Gobierno Civil de Vizcaya, es Fernando G. M. y carece de antecedentes, aunque no pudo confirmarse que esta persona fuese quien conducía la furgoneta. Manuel Echevarría tenía antecedentes penales.

[La Audiencia Nacional condenó ayer a un total de 284 años de prisión a Domingo Troitiño Arranz y Josefa Mercedes Ernaga, miembros del comando Barcelona de ETA, por un atentado en esa ciudad en el que murió un guardia civil, informa Efe.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de marzo de 1991

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