Johan Cruyff, intervenido quirúrgicamente de una grave lesión en el corazón

Johan Cruyff, técnico del Barcelona, fue intervenido quirúrgicamente de una grave lesión en el corazón, a primeras horas de la tarde de ayer, en el centro clínico Sant Jordi de Barcelona. El equipo médico del cirujano Oriol Bonín le practicó una revascularización miocárdica para reducir la oclusión total existente en la arteria coronaria descendente anterior. Cruyff deberá permanecer alejado de toda actividad por un mínimo de dos meses. En principio, Cruyff podrá incorporarse a su trabajo de una forma progresiva, aunque con limitaciones y, según el doctor Bonin, "estará en condiciones de entrenar".

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"Cruyff ha tenido mucha suerte porque su lesión es muy grave y, afortunadamente, se ha llegado a tiempo para tratarla". De esta forma tan contundente se expresó ayer Mario Petit, jefe de Cardiología del centro quirúrgico Sant Jordi.El cateterismo cardiaco o coronariografía al que había sido sometido el entrenador barcelonista, en la misma mañana de ayer, reveló que padecía una grave oclusión en la arteria coronaria descendente anterior, que impedía el riego sanguíneo necesario al músculo miocardio.

Tras una consulta entre el equipo médico, se decidió la intervención quirúrgica de doble revascularización miocárdica -véase el gráfico adjunto- denominada en la jerga médica como by pass, consistente en derivar la arteria coronaria y el flujo de la sangre a nivel de la obstrucción. Esta doble derivación se realizó mediante el injerto de la arteria mamaria y una sección de la vena safena.

Esta técnica quirúrgica, que indudablemente entraña un cierto riesgo, está muy desarrollada en la actualidad y es practicada a diario con éxito en el centro médico Sant Jordi. La de Cruyff no fue una excepción -la operación duró dos horas y, 30 minutos- y según el cirujano Bonin, "todo se desarrolló con normalidad y sin complicaciones, aunque Cruyff deberá estar observación en un par de días".

El problema principal estriba en la recuperación. En principio, los médicos consideran que Cruyff podrá incorporarse a. su trabajo de una forma progresiva, pero con limitaciones. Lo que está claro es que el técnico deberá permanecer alejado de toda actividad por un mínimo de dos meses, durante los cuales, posiblemente, recibirá tratamiento a base de fibrinolíticos, nuevos fármacos destructores de coágulos en las arterias y destinados a evitar una angina de pecho o infarto.

Naturalmente, además de llevar una dieta equilibrada, Cruyff también deberá abandonar el tabaco, una de las causas principales de su enfermedad.

Otra guerra del bisturí

La intervención quirúrgica estuvo a punto de originar una nueva guerra del bisturí, muy similar a la producida tras la lesión de Ronald Koeman. El protagonista volvió a ser el traumatólogo Rafael González Adrio, amigo personal del técnico holandés, que se mostró reticente con el lugar y el médico que debía realizarla.Al parecer quiso explicarle sus dudas a Dany, esposa de Cruyff, y al final, tras una cierta tensión, reconsideró su postura, Dirigentes del Barcelona incluso pidieron disculpas al equipo de cirujanos de la clínica Sant Jordi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de febrero de 1991.

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