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Entrevista:

"El atletismo vive bajo sospecha"

El plusmarquista mundial de 110 metros vallas, el estadounidense Roger Kingdom, considera que un clima de sospecha se cierne sobre el atletismo mundial tras el caso Johnson. Kingdom se ha prestado a participar en un estudio científico que lleva a cabo el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat. Durante su estancia en Barcelona declaró que el atletismo estadounidense se encuentra en una situación cada vez más débil por el rechazo financiero que han creado la detención de varios casos de doping entre algunos norteamericanos.

Pregunta. El caso Johnson ha sido muy traumático para el atletismo. ¿No teme que aquel asunto haya infligido un daño casi irreparable al atletismo de cara a la opinión pública?Respuesta. Me parece que el caso Johnson y las recientes sanciones contra Butch Reynolds y Randy Barnes han levantado una nube de sombras sobre el atletismo. Ahora mismo vivimos bajo sospecha. El mundo comienza a creer que detrás de toda buena marca hay una sustancia prohibida, y esto no es cierto, pero tenemos que poner los medios para demostrarlo.

P. Sin embargo, usted se vio envuelto en un incidente durante uno de estos controles por sorpresa.

R. La legislación estadounidense obliga a que este tipo de controles se realicen en el lugar donde se encuentra el atleta. A mí me reclamaron para que fuera a una ciudad que se encontraba a tres horas de distancia de mi domicilio. Me molestó mucho este procedimiento, pero finalmente decidí someterme a aquel control para demostrar mi posición con respecto al asunto de las drogas. Creo que estas pruebas son las más idóneas para detectar a aquellos atletas que utilizan drogas para mejorar sus marcas.

P. Desde algunos sectores se reclama una mayor dureza contra los atletas que consuman sustancias prohibidas por la legislación. ¿Está de acuerdo con esta opción?

R. Creo que la suspensión por dos años años es suficiente y que es justa la sanción de por vida en caso de reincidencia. Además, tengo) la sospecha de que la gente que toma anabolizantes no es joven. En general, son atletas que llevan algunos años en las grandes competiciones. Una sanción de dos años prácticamente les impide recuperar el tiempo perdido.

P. El atletismo estadounidense sufre un grave crisis económica. ¿Está amenazado el futuro de este deporte en su país?

R. Desgraciadamente el atletismo vive malos tiempos en Estados Unidos. Las ayudas han sufrido un descenso muy apreciable, más aún tras la suspensión de Butch Reynolds y Randy Barnes por utilizar anabolizantes. La gente cree que no es buen negocio invertir en atletismo.

P. Su rendimiento bajó la pasada temporada, después de ser nombrado mejor atleta del año en 1989. ¿Lo tomó como un año sabático?

R. Fue algo así, aunque no lo hice de forma deliberada. Tuve que cumplir muchos compromisos tras mi nominación como atleta del año y eso perjudicó mi puesta a punto.

P. Muchos expertos consideran que su técnica es heterodoxa. ¿Cómo definiría usted su estilo?.

R. Creo que la prueba de 110 metros vallas tiene un carácter especial. No todo el mundo puede correr y saltar vallas a gran velocidad. Desde mi perspectiva, los 110 metros vallas es un carrera de velocidad, no de saltos. Yo lo miro así: los mejores vallistas del mundo estamos apenas a tres segundos de los mejores velocistas de 100 metros, y nosotros corremos 10 metros más. Por eso me enfrento a la prueba de los 110 vallas como si fuera una carrera pura de velocidad.

P. ¿Nunca ha intentado depurar su forma de saltar?

R. Estoy convencido de que mi manera de correr es la más adecuada. La mayor parte de los atletas tratan de saltar con limpieza las vallas, pero esta técnica les obliga a perder centésimas sobre los obstáculos, a pesar de no derribarlos. Yo ataco las vallas y no me importa nada tirarlas. En esta carrera, hay que ser agresivo.

P. Pero esta agresividad sólo es posible con un físico como el suyo.

R. Es cierto. Tienes que ser muy fuerte para correr de esta forma, pero creo que hay otro asunto muy importante: la mayor parte de los atletas tienen miedo a las vallas. Por eso se preocupan tanto de pasar con limpieza sobre ellas. La conclusión es que tardan más.

P. Usted es un autodidacta en una disciplina que todo el mundo considera muy técnica. De hecho, es su mujer, Joy Shepperd, la supervisara de sus entrenamientos.

R. Así es. Ella nunca compitió como atleta, aunque en el colegio participaba en pruebas de gimnasia. Cuando ingresó en la universidad lo hizo por la vía académica, no por la deportiva. Se licenció en psicología y también adquirió grandes conocimientos en biomecánica. Estas dos cuestiones son básicas para un atleta.

P. Durante sus años colegiales se labró una excelente reputación en varias especialidades, como el salto de altura y el de longitud. ¿Por qué se decidió por las vallas?

R. Tuve posibilidad de elegir cualquier disciplina, pero la que más me atraía era la de vallas. Pensé que siempre habría tiempo para volver a competir en otra especialidad. Y todavía lo creo. Pero por el momento, prefiero seguir con los 110 metros vallas.

P. ¿ Significa esto que no va a cumplir su promesa de participar en aIgún decatlón?

R. Eso significa que quizá después de 1992 intente competir en decatlón. Me gustaría retirarme en Atlanta, en mi estado natal, participando en el decatlón. Pero antes me gustaría ser el primer hombre que gana tres medallas de oro en los 110 vallas.

"El equipo estadounidense apoya a nuestros soldados"

Pregunta. ¿Participará en el Mundial de Sevilla?Respuesta. Si paso las pruebas de clasificación en mi país, acudiré a Sevilla para intentar revalidar mi título mundial. Por el momento no he corrido muy bien, pero creo que mi estado de forma mejora cada día. Por ahora, estoy a medias entre mi situación de 1989 y la de 1990.

P. ¿Existe temor entre el equipo estadounidense por la guerra del golfo?

R. En este sentido todos los atletas estadounidenses nos sentimos cerca de nuestros soldados. Habría sido preferible que no hubieran tenido que ir al Golfo, pero la realidad es que están allí y todos nosotros les daremos nuestros apoyo. Hay algo que tenemos absolutamente claro: no queremos que suceda como en la guerra de Vietnam, que vuelvan a casa de la misma manera vergonzante. Los soldados de Estados Unidos saben que todos los atletas estamos con ellos.

P. En algunos deportes, las federaciones estadounidenses han preferido no acudir a Europa por temor a posibles atentados. Deportistas como John McEnroe han anulado todos sus compromisos en Europa mientras continúe la guerra. ¿Puede ocurrir que se dé este caso en el equipo norteamericano que tiene que venir al Mundial de Sevilla?

R. Créame: el equipo de Estados Unidos participará en el Mundial de Sevilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de febrero de 1991

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