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GENTE

María del Salz Romeo

Tras mes y medio en España, decide volver a Jordania

A María del Salz Romeo la guerra le ha partido la familia en dos. Tiene parientes en los dos lados. Conoce la información desde dos puntos de vista, pero se queda con Jordania, donde está su marido, Faz, y adonde piensa regresar el día 25.María fue evacuada de Jordania en el último avión español, a finales de diciembre. Su imagen, reflejada por televisión, culpaba a Occidente de la situación. Ella confessó entonces que se sentía una traidora hacia su marido jordano después de 15 años de matrimonio. "Yo decía que nunca me iría de Aminán hasta que viera caer las bombas sobre mí; pero me llamó la mujer del cónsul y me convidó a que volviera a España para dar una oportunidad a mis hijos".

Y desde hace meses María y sus dos hijos viven en Zuera (Zaragoza). El hijo mayor, Bishara, de nueve años, tiene la nacionalidad jordana. Miriam, de siete años, es jordana y española. Los dos niños se dedican a leer a Pulgarcito en español y a repasar la asignatura de Geografía de Jordania en árabe; pero si ellos no encuentran el significado español de una palabra árabe, a la madre le sucede al revés. "He intentado", dice, "buscar un profesor árabe español, pero parece que nadie se fía y los niños van a perder el curso". A María es lo que más le preocupa, y uno de los motivos de su regreso a Jordania.

Su marido le comenta telefónicamente que la situación en aquel país está como cuando se fueron, Hay calma y no falta la comida. "Aquí en España las noticias toman partido a favor de Occidente; en Jordania son más neutrales, porque cualquier jordano tiene un hermano en Arabia y otro en Kuwait".

María y Fawaz se conocieron en Barcelona cuando ella estudiaba ATS y él hacía la especialidad de cirugía infantil. Hace tres años y medio que se trasladaron a la capital jordana. Según María del Saiz, la guerra terminará muy mal para el mundo árabe. "Irak perderá, eso seguro; pero el mundo árabe retrocederá 60 años y ganarán los imperialistas. La Unión Soviética ha perdido toda su influencia en los árabes. Ha sido una gran decepción".

María se comunica con otras españolas que fueron evacuadas y que también quieren regresar. "Por suerte o por desgracia, yo soy feliz con mi marido y económicamente nos va muy bien. La guerra nos ha partido, pero yo quiero regresar. A otras españolas no les iba tan bien y han aprovechado la evacuación para salir de Jerdania y' no regresar jamás".

María a lo que más teme es a las armas bacteriológicas, más que a las químicas. "La situación es dramática. No sé si hago bien en regresar, pero tampoco sé si haría bien en quedarme, porque nadie sabe lo que va a pasar. Pero llevo ya así dos meses y prefiero regresar con mi marido. La amenaza permanente es Israel. En cualquier momento nos invadirán para atacar a Irak o quizá sean los americanos, o los iraquíes; quién sabe. Todos buscan una justificación para decir que fue el otro quien atacó primero".

María recuerda informaciones que leyó en Jordania, pero que en España nunca han salido. "En Jordania, Husein dijo que era capaz de resistir cinco años con estos ataques aéreos; aquí no se ha dicho nada de eso. Yo creo que ni siquiera la batalla terrestre será definitva, y tomar la ciudad de Kuwait será casi imposible".

Su marido, irónicamente, le ha agradecido las borribas que llegan hasta Irak procedentes de Sevilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de febrero de 1991