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NECROLÓGICAS

Amaro Rosal, dirigente histórico de la UGT

Acaba de fallecer en Madrid Amaro Rosal Díaz, dirigente histórico de la UGT. Nacido en Avilés (Asturias) en 1904, el contacto con las ideologías obreras tuvo lugar en la taberna de su padre. En su adolescencia, recibió allí el impacto de la Revolución de Octubre, iniciando una larga vida militante en las Juventudes Socialistas, plataforma del primer PCE, el llamado de los cien niños en 1920. La opción ideológica sería definitiva. Amaro pertenecía a esa especie de dirigentes obreros que, por usar la fórmula aplicada a Perezagua, fueron "flexibles como una barra de hierro". La adhesión a la URSS no cedió nunca, a pesar del escaso agrado que experimentó en sus viajes al país de los sóviets.Pero ese espíritu político comunista, visible en la opción de juventud y en los comportamientos políticos de la guerra civil, aun antes de que en 1948 dejase definitivamente el PSOE (donde ingresa en 1933) por el PCE, fue compatible con una prolongadísima fidelidad a una concepción unitaria y fuertemente articulada del sindicalismo, que para él encarnó siempre la UGT. Desde su puesto de trabajo en el Banco Urquijo, Amaro Rosal fue el gran organizador de los trabajadores bancarios, a quienes toma en los años veinte leyendo prensa de derechas para convertirlos en la República en vanguardia de la izquierda socialista. El modelo era la racionalización económica representada por Rusia: en su Revista de Economía Socialista los bancarios se convierten en "los guardianes socialistas de las finanzas". En 1933 Amaro Rosal encabeza la oposición a Besteiro en el comité nacional de la UGT y en 1934 juega un papel de primer plano en la organización de la Revolución de Octubre. Será encarcelado y en la Modelo colabora con Santiago Carrillo en la elaboración de los textos de la izquierda caballerista. Sin embargo, en octubre de 19.37 organiza la revuelta contra la Ejecutiva de Largo Caballero. Amaro será en lo sucesivo secretario adjunto de la Ejecutiva presidida por González Peña.

En el largo exilio distribuido hasta la muerte de Franco entre Francia, Marruecos y México, mantendrá posiciones unitarias, en la doble fidelidad al PCE y a la UGT, entregándose a una labor de recuperación historiográfica sobre el movimiento obrero y el sindicato socialista. Sus ricos archivos se guardan hoy en la Fundación Pablo Iglesias. A su muerte, era presidente de. la federación de banca de la UGT.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de febrero de 1991