Comunidad y Fiscalía quieren controlar el trato a los ancianos
La Consejería de Integración Social y la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid acordaron ayer crear la comisión de tutela de adultos para intentar controlar más estrechamente la situación en que se hayan los ancianos de la región.
Una mayor fluidez entre ambos organismos permitirá, según un portavoz de Integración Social, simplificar los procesos para intervenir en el caso de que haya supuestos delictivos. Uno de los primeros objetivos de esta nueva comisión será hacer un censo de los ancianos incapaces que hay en Madrid.
Una vez hecho el censo, la comisión investigará la situación de las residencias. "En cualquier caso", advirtió el portavoz de Integración Social, "hay que tener en cuenta que nuestra capacidad de maniobra es limitada. En algunos casos hemos visto a personas mal atendidas en centros privados que, sin embargo, no han querido cambiar. Cada uno es libre de vivir donde quiera".
El acuerdo firmado ayer se hizo tras analizar el informe elaborado por Integración Social, basado en las inspecciones realizadas en 33 residencias de ancianos entre noviembre y diciembre del pasado año. Según dicho informe, el 40% de los centros funcionaban "regular", "mal" y "muy mal", aunque el número de ancianos tratados en los mismos sólo es el 20% del total, informa Servimedia. Los inspectores abrieron nueve expedientes sancionadores.
Integración Social anunció ayer su intención de no cerrar las residencias clandestinas en las que se hayan detectado deficiencias. Dicho departamento ha decidido abrir un plazo hasta el 6 de mayo para que estos centros presenten un proyecto de adaptación a las normas que exige la Comunidad.


























































