Los pagarés del Tesoro,
el único activo que el Gobierno mantiene opaco para financiar el déficit público a bajo coste, se mantuvieron estables durante toda la sesión de ayer entre el 2,5% y el 3,5%, lo que es interpretado en el mercado como un síntoma del poco interés que hay por este activo, a pesar de que las autoridades económicas nada han dicho sobre su futuro.


























































