La CE se opone a aplazar la reunión del GATT aunque exista el riesgo del fracaso

La necesidad de alcanzar un acuerdo equilibrado en todos los capítulos de la negociación del GATT para liberalizar el comercio mundial, y no sólo en la agricultura, fue el mensaje lanzado por el Consejo extraordinario de Ministros de Exteriores de la CE celebrado ayer en Bruselas. Los Doce apuestan por un compromiso en la fase final de la Ronda Uruguay, que se celebrará entre el 3 y el 7 de diciembre en Bruselas.

A juicio de los responsables de Exteriores de la CE, las posibilidades de fracaso no justifican un aplazamiento de esta cita, que pone fin a cuatro años de negociaciones entre 105 países.EE UU es el mayor obstáculo en materia de liberalización de servicios, según el informe confidencial de la Comisión Europea analizado por los Doce para perfilar la posición negociadora comunitaria. "Después de haber soñado desde 1982 en una tierra prometida de las más ambiciosas, Estados Unidos duda ahora en arrrojarse al agua, atraído por sus tentaciones y su apetito de utilizar la vía bilateral para sacar mejor partido de su arsenal unilateralista", afirma el informe.

Este análisis de la posición del primer socio comunitario en uno de los campos a liberalizar que tiene mayor atractivo para la CE demuestra las dificultades de la Ronda de Uruguay. Los norteamericanos, a juicio de la Comisión Europea, intentan condicionar a su poder de influencia bilateral cualquier acuerdo en este campo al que puedan llegar los 105 países implicados en la negociación del GATT. La Ronda de Uruguay será el eje de las discusiones de la reunión ministerial conjunta que celebrarán hoy en Bruselas Estados Unidos y la Comisión Europea.

Aparte de los servicios y la agricultura, la Comunidad pone en el textil, en la propiedad intelectual, en la reducción tarifaria y en el sistema de arreglo de los litigios comerciales los acentos del futuro acuerdo. "España se juega rnucho" en agricultura, servicios y textil (sector que atraviesa una situación dificil), según el secretario de Estado de Comercio, Apolonio Ruiz Ligero. Para España la Ronda Uruguay representa "un tercer esfuerzo liberalizador en sólo cuatro años", que se añadirá a las consecuencias del ingreso en la CE y a la creación del mercado único. Sin embargo, Ruiz Ligero se negó a valorar los efectos hasta que se logre un acuerdo.

Las perspectivas no son muy optimistas y nadie apuesta por un resultado que vaya más allá de un compromiso de mínimos.

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