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El brasileño Cuca, ídolo en Valladolid

El fichaje más caro del club marcó dos bellos goles al Mallorca

Cuca, apodo que en Brasil viene a significar cabeza lista, es desde el domingo el hombre de moda en Valladolid. En sólo 90 minutos ha pasado de discutido a nuevo ídolo de la afición local. Sus dos golazos al Mallorca obraron el milagro de ver flamear pañuelos en Zorrilla, algo rarísimo en un público con bien ganada fama de glacial y exigente. Alexi Stival, Cuca, de 27 años, es ya un ser feliz que asegura estar muy a gusto en Valladolid y con los sistemas del técnico Pacho Maturana, y que, pese a su sentido del espectáculo, afirma que el fútbol es sobre todo "ganar partidos".

Ha sido el fichaje más caro de la historia del Valladolid y llegó como buque insignia del nuevo equipo que pretende formar Gonzalo Gonzalo, un presidente experto en conseguir lo imposible. Su incorporación y la del defensa Luiz Eduardo, ambos procedentes del Gremio de Porto Alegre, costaron 150 millones, de los que más de 100 corresponden a Cuca, que cobrará 12 en la primera temporada. Esta circunstancia y el prestigio del que vino precedido le convirtieron en punto de mira de la hinchada.Por eso, las primeras críticas llegaron enseguida, sin apenas darle tiempo a adaptarse. Además, no pudo jugar ante Osasuna y Castellón, los dos encuentros en casa, lo que acrecentó el malestar. Pero el domingo estalló, aunque él afirme otra cosa: "También en Sevilla jugué muy bien, lo que pasa es que faltaron los goles y perdimos". Reconoce que en los tantos marcados a Ezaki tuvo suerte. "Llegué solo y con el balón controlado. Y así no se puede fallar"

Jugador imaginativo y de calidad, amante del regate y del buen control del balón, Cuca resume su filosofía del fútbol de esta manera: "Lo importante es ganar partidos. Lo primero es ser competitivos y después dar espectáculo para que disfruten los aficionados,espectáculo sin victorias sabe a muy poco".

Admira a Maturana

Cuca es un admirador de los esquemas de Maturana: "En cuanto juguemos como él quiere, el Valladolid será una de las sorpresas del campeonato". No parece importarle que el cuadro castellano se halle ahora con tres negativos y en los últimos puestos de la tabla. "Quien comienza mal, acaba bien, ya lo verán". Tampoco está preocupado porque el tercer gol frente al Mallorca se le haya atribuido a Moya, aunque hay dudas razonables sobre si éste rozó el balón o si entró directamente desde el córner impulsado por Cuca. El detalle tiene su importancia porque en el contrato del brasileño figura una cláusula por la que cobrará 100.000 dólares (casi 10 millones de pesetas) si alcanza los diez goles en la Liga.

Alexi Stival, rubio, alto, introvertido y descendiente de italianos, se confiesa feliz en Valladolid, donde vive con su mujer, su hija de dos años y una sirvienta que tenía en Brasil. Ya pasó para él el mal trago de no jugar con la selección brasileña en Italia, pese a estar entre los preseleccionados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de octubre de 1990