Cartas al director
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Cortinas de humo

Resulta reconfortante leer en EL PAÍS (14 de septiembre de 1990) el artículo del alcalde de Santiago, señor Estévez, Democracia, participación y pluralismo. El señor Estévez, en este artículo, después de reiterar muchas veces la necesidad de que su partido, el PSOE, defienda la democracia, participación y pluralismo, dice: "Es necesario garantizar la presencia de las diferentes sensibilidades y proyectos que concurren en la cultura socialista, apostar por la profundización democrática, por la cultura política participativa, por el pluralismo...".Palabras, palabras, palabras, que en muchos casos sirven de cortina de humo para hacer en la práctica justo lo contrario ("en muchos casos, las palabras les sirven a los hombres para ocultar sus pensamientos, para prometer y no hacer, para justificarse, para publicitarse...").

Las reconfortantes palabras del señor Estévez en ningún caso pueden ocultar su talante autoritario, excluyente y pobremente, es lo menos que se puede decir, democrático.

Cuando durante unos meses fui militante del PSOE (partido que abandoné al ver que en el mismo prevalecían, por encima de todo, los intereses de compensación, de instalarse, de medrar, figurar y hacer carrera, frente a los intereses de transformación, de emancipación individual y colectiva), asistí a una asamblea para debatir el proyecto y las propuestas del congreso estatal del PSOE y para elegir a los delegados a dicho congreso. Pues bien, en esta asamblea, el señor Estévez, alcalde de Santiago, hizo la siguiente propuesta -no sé si de profundización democrática, de defensa de la cultura política participativa- para cambiar el orden del día, que establecía, primero, debate del programa y propuestas para el congreso, y, después, elección de los delegados. El señor Estévez propuso, y se salió con la suya, primero realizar la elección de delegados y después el debate, en el que figuraba el caso OTAN, con relación al cual el señor Estévez defendía el sí a la OTAN. Algunos, ante esta maniobra, abandonamos la asamblea, que consideramos nula por dicha alteración del orden del día.

El señor Estévez propuso dicho cambio del orden del día pues, junto a otros, trajeron en autobuses a militantes para votar y tenían miedo de que se fuesen antes de tiempo.

Por último, entre otros ejemplos de su gestión pluralista, demos el de la Universidad Itinerante del Camino de Santiago, financiada por el Ayuntamiento, con la dirección y coordinación del Ayuntamiento de Santiago. En el curso La Europa de todos los pueblos, que tuvo lugar en Santiago, en el auditorio de Galicia (2 al 12 de julio de 1990, con amplio despliegue propagandístico en Galicia y en España, con carteles y folletos de varios tipos y de alta calidad, para una asistencia que no superó los 30 asistentes de entrada libre, e incluyendo a los periodistas y los organizadores), de ocho participantes tres son altos cargos del PSOE (L. Paramio, J. Santamaría y J. Solé Tura) y dos pueden serlo muy pronto (E. Curiel y F. Pérez Royo). No se invitó a ningún representante de la Universidad de Galicia ni del mundo cultural, intelectual gallego. El señor Estévez, junto al delegado del Gobierno central, participaron en sus sesiones.

En fin, si todos los que defienden el pluralismo, la democracia y participación siguen el proceder del señor Estévez, estamos aviados.-

Profesor de Sociología de la Universidad de Santiago de Compostela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de septiembre de 1990.

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