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Miles de abejas viven desde hace dos años en una cocina

San Sebastián de los Reyes

Ni es la historia de la abeja Maya ni viven en un país multicolor. Son miles de abejas que se han instalado, se cree que hace más de dos primaveras, entre el muro exterior de una vivienda y el alicatado de la cocina en la finca de la calle del Cristo de los Remedios, número 22, del municipio de San Sebastián de los Reyes.Tras cuatro días de ardua labor, Emeterio Galindo, comerciante de profesión y apicultor por afición, ha conseguido reducir considerablemente el número de zánganos y abejas buscadoras que forman la colmena, aunque todavía no se ha visto salir a la reina, momento en que la colmena dejará de existir.Miel negra

Galindo, ayudado por su sobrino y acompañado por su hijo, de unos 12 años, ha extraído de los panales en torno a 15 kilos de miel negra, exquisita al gusto y que indica, según señala, que la colmena lleva mucho tiempo allí.

Aunque San Sebastián de los Reyes parece ser una zona muy idónea para estos insectos, nunca se había encontrado una colmena tan bien organizada, tan discreta y en un lugar tan peculiar, señala Galindo.Sin embargo, la Policía Local asegura que en primavera y en verano se han detectado numerosos enjambres, y, sin ir más lejos, este año se han retirado cinco o seis en el municipio, aparte de los numerosos avisperos que se forman en las terrazas de las viviendas.Juan Grijalba, jefe de la Policía Local, señaló que cuando los vecinos avisan de la existencia de enjambres nunca se procede a su exterminio; se avisa a los apicultores, y éstos los trasladan a colmenas artificiales.Proteger a estas infatigables productoras de miel parece ser algo común entre los vecinos y autoridades del municipio. La Policía Local tiene detectadas dos pequeñas colmenas silvestres en la zona de reserva urbana de la dehesa boyal. "Llevan allí tiempo, y lo pusimos en conocimiento de la Consejería de Agricultura, que aconsejó que permanecieran en la zona al considerar que no es peligroso por ser un lugar poco transitado", según Grijalba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de julio de 1990