Fuentes Quintana propone una reforma del IRPF basada en el 'splitting'

La reforma fiscal debe basarse en un sistema de partición de rentas o splitting y ha de tener en cuenta el régimen económico del matrimonio. A esta conclusión se llega en un informe de 158 páginas elaborado por el equipo que dirige el profesor Enrique Fuentes Quintana al que se han adherido 51 catedráticos y profesores numerarios de las facultades universitarias de Ciencias Económicas y Empresariales.

El informe elaborado por el equipo que dirige el profesor Enrique Fuentes Quintana, no se limita a contestar la encuesta remitida por Hacienda, sino que realiza un profundo análisis del contexto en que se produce la reforma fiscal. Sus conclusiones, que cuentan con el respaldo de 51 expertos, eran muy esperadas en el Ministerio de Hacienda por la importancia de este colectivo.Como condicionantes de esta reforma se mencionan "la explosión del gasto público, el rápido crecimiento de la presión fiscal, la presencia de un déficit público continuado, la pérdida de eficacia de las limitaciones presupuestarias para el control de la actividad financiera y, por último, un proceso importante de descentralización del gasto.

Ley transitoria

En el impuesto sobre la renta, el equipo de Fuentes opina que la ley que rige este tributo "no puede ser más que transitoria pues está sesgada por criterios recaudatorios y no parece satisfacer los requerimientos de la sentencia del Tribunal Constitucional" de febrero de 1989 que obligó a cambiar el sistema.La equidad impositiva "ha quedado dañada" al establecer que "incluso en el régimen de gananciales las rentas del trabajo no se dividen en la tributación individual, sino que se gravan en su perceptor, a pesar de pertenecer, según el Código Civil, a los dos cónyuges por igual desde su obtención". Sin embargo, "las rentas del capital y las variaciones patrimoniales quedan partidas en dos en las declaraciones individuales de los cónyuges". Por ello, la reforma "debería eliminar la discriminación de las familias en régimen de gananciales con un único ganador de rentas".

Entre las diferentes alternativas para solucionar este problema, el informe de Fuentes Quintana se inclina a favor del splitting o partición de rentas. Consiste en que todas las rentas de la unidad familiar se suman para dividirlas por dos, aplicar la tarifa y volver a multiplicar por dos para calcular la cuota. Este sistema se completaría con la opción de la declaración separada.

Sobre el tratamiento de las ganancias del capital, otro de los aspectos polémicos de la reforma, el informe señala que "España es el país que con mayor severidad grava las plusvalías". Tras resaltar sus defectos, se propone que las plusvalías se sometan a un gravámen especial a un tipo único, distinto al resto de las rentas o al tipo medio al que resulte gravada el resto de la renta.

El ahorro popular debería incentivarse, según este informe, mediante la exención fiscal de las primeras 150.000 o 200.000 pesetas obtenidas como rendimiento anual con la condición de no disponer de la renta ahorrada durante un periodo inferior a siete años. Además, se debería permitir la deducción en la base imponible de las cantidades invertidas en la adquisición de vivienda propia y valores mobiliarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de junio de 1990.

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