En el mejor de los mundos
La renta variable se ha sumergido de lleno en una fase de consolidación de cambios sobre la base de los resultados empresariales del primer trimestre y la evolución del segundo. Los bancos siguen estando en el mejor de los mundos que habitarse pueda y las sociedades inmobiliarias anuncian altos niveles de beneficio, sin sombra de crisis en el sector. Por primera vez en muchos años, las inmobiliarias anuncian fortaleza en bolsa en un momento en que no se venden viviendas. Es decir, este sector ha perdido rigidez con respecto a esta variable al ampliar su base operativa. Además, la variable fiscal puede jugar muy pronto a favor de los contratos de arrendamiento, que también computan en el rendimiento del sector. En líneas más generales, el ajuste ya superado de las últimas sesiones se ha situado entre lo fino y lo técnico, sin pasar de ahí. Después de tres jornadas netamente relizadoras, ayer al mediodía se apuntaban nuevas entradas de dinero que venían a confirmar la irreversible firmeza alcanzada. El cierre despejó toda duda: la inversión institucional y el dinero extranjero no han deshecho las posiciones de la última quincena.


























































