Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tudjman, el Thatcher de Croacia

"Nosotros también queremos ser de derechas", dice el ex general comunista

Franjo Tudjman, que promete acabar con el comunismo, ama la historia y se identifica plenamente con la profesión que eligió a los 39 años, tras abandonar una exitosa carrera militar, prerfilada con rango de general. "Como historiador pienso que...", suele comenzar sus conversaciones Franjo Tudjman, recordando la historia milenaria de "uno de los pueblos más viejos de Europa", el pueblo croata. El, ex general considera una provocación la evocación de su pasado comunista y atribuye esta imputación a la ignorancia.

El 22 de abril, cuando las primeras eleciones multipartidistas se celebraron en Croacia, una de las seis repúblicas de Yugoslavia, y el, partido de Tudjman, la Comunidad Democrática Croata (CDC), barrió en la primera vuelta electoral a sus adversarios, Tudjman acudió a la misa oficiada por la máxima autoridad católica yugoslava, el cardenal Kuharic.Un reclinatorio bajo la cruz colgada en su casa desafía el pasado comunista del ex general, quien hoy dirige el partido que asegura acabar con el comunismo, devolver la democracia y restituir el orgullo nacional de los croatas, pueblo que, según Tudjman, fue subyugado tanto en la monarquía yugoslavia, entre las dos guerras, como en la Yugoslavia comunista. Nacido en 1922 en Novo Trgoviste (Croacia), Tudjman era, según cuenta un compañero suyo, "un niño retraído pero muy inteligente". A los 19 años se unió a los partisanos para combatir a los ocupantes alemanes y a los croatas fascistas, ustashi, soldados pronazis del Estado Independiente Croata. Acabada la guerra, Tudjman quedó en el Ejército, incorporado en el Ministerio de Defensa. En 1961 decidió abandonar la carrera militar para dirigir el Instituto de Estudios del Movimiento Obrero en Zagreb y enseñar en la Facultad de Ciencias Políticas.

Casado y con tres hijos, Tudjman representa una familia modelo. Según la CDC, una familia croata debería tener tres hijos para impedir el descenso de la natalidad. Dedicado a las investigaciones históricas, Tudjman concentró sus estudios en la participación croata en la II Guerra Mundial y llegó a desafiar en sus conclusiones ciertos tabúes históricos: el número de las víctimas serbias aniquiladas en el campo de concentración croata de Jasenovac. Tudjman sostiene que los serbios han incrementado el número de sus víctimas, a la vez que, con el paso del tiempo, Tudjman lo ha disminuido.

Ante los tribunales

Las diferentes conclusiones históricas llevaron a Tudjman dos veces a los tribunales y a la cárcel: en 1972 por contrarrevolucionario y en 1982 por enemigo del Estado. En consecuencia, fue expulsado del partido y despojado de su rango militar. Capitalizando sobre su propio pasado como mártir de la causa croata, y tras varios lustros de silencio, Tudiman volvió al escenario político con la fundación de la CDC, el comunismo y el "neoexpansionismo serbio" han sido señalados como los enemigos principales del pueblo croata.En sus libros históricos, inicialmente publicados sólo en el extranjero, Tudjman no ha logrado disirazar su serbofobia y antisemitismo. "Los croatas y los serbios pertenecen a dos civilizaciones, dos religiones. Los serbios rehúsan aceptar estas diferencias explicó Tudjman a esta corresponsal y añadió que "sólo si entendemos el pasado podemos mirar hacia el futuro".

De ahí que la campaña electoral de Tudjman se enfocaba hacia el pasado y jugó peligrosamente con los sentimientos nacionalistas croatas y serbios. Estas evocaciones históricas suscitaron miedo en Yugoslavia y en el exterior, porque el antagonismomo entre los serbios y los croatas tuvo unas consecuencias trágicas en el pasado.

Tudjman aspira a devolver la libertad artística y los valores morales perdidos, pero sus adversarios temen que el totalitarismo comunista sea sustituido por el nacionalista. Hasta los amigos de Tudjman admiten que el ex general es una persona autoritaria y a veces déspota. Tachado recientemente como un político de derechas, Tudjman respondió sonriendo: "SI Kohl, Thatcher y Bush son de derechas, entonces nosotros queremos también ser de derechas, es decir, queremos vivir en una sociedad libre y opulenta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de mayo de 1990