Los últimos de Strangeways.
Fuerzas de seguridad británicas asaltaron ayer la zona del penal de Strangeways, en Manchester, donde permanecían amotinados cinco reclusos desde hace 25 días. Después de la captura del más joven de ellos, el resto se replegó hacia el tejado de la capilla. Allí, su portavoz, Paul Taylor, encaramado en el pináculo de la torre (como muestra la fotografía), dialogó con los policías antes de que todos se rindieran.


























































