El PP inicia hoy un congreso diseñado para aclamar a Aznar como nuevo presidente

El Primer Congreso Nacional del Partido Popular (PP), tras la refundación hace un año de Alianza Popular, comienza hoy en Sevilla con la previsión de servir de aclamación a José María Aznar como nuevo presidente, bajo el padrinazgo de un Manuel Fraga instalado en la cúspide del PP como presidente-fundador. El aparato del partido ha preparado en Sevilla un auténtico festival, con asistencia de 2.800 compromisarios y varios centenares de invitados. El congreso popular ratificará sin enfrentamientos la estrategia de avanzar hacia el centro, en busca de un espacio más amplio de electorado.

El Partido Popular ha invertido unos 30 millones de pesetas en la organización de un congreso con el que pretende escenificar la "ordenada" y, en opinión de Aznar, definitiva sucesión de Manuel Fraga, convertido en presidente-fundador con la reforma de los estatutos sometida a la aprobación de los congresistas. Una reforma con que atribuye al veterano líder la máxima representación del partido desde el punto de vista protocolario y la capacidad de presidir toda reunión a la que asista.Aznar quiere que de este congreso salga la aprobación de una estrategia de avance hacia el centro político, en un intento de atraer a un amplio espectro del electorado que ahora rechaza al PP y también de aprovechar la decantación de Adolfo Suárez hacia el PSOE. Los populares reconocen en la ponencia política que debatirán esta tarde que durante mucho tiempo ha faltado una "alternativa viable y creíble", a la vez que se consideran ahora "la única alternativa posible y plausible". Una opción claramente enmarcada en la pretensión de consagrar un bipartidismo.

Para conseguirlo, el PP re¡vindica la estrategia reformista, que enarboló sin rentabilidad Miquel Roca en 1986, y proclama el compromiso de promover "un modelo de sociedad abierta; de respeto a las reglas de juego, pero no permisiva; dialogante (...) y en la que las iniciativas personales y privadas no serán, en ningún caso, frenadas por un igualitarismo mal entendido y por la mediocridad". En definitiva, explican, el mismo proyecto global que representar en el resto de Europa "los partidos democristianos, conservadores y liberales".

El diseño del congreso al servicio de la investidura de Aznar y la convicción del apoyo casi unánime a la estrategia política y a la reforma estatutaria es evidente en los dirigentes del PP, ya que sólo han reservado dos horas y 15 minutos para debates políticos. El resto de la sesión de hoy estará dedicado a escuchar los informes del secretario general del partido, Francisco Álvarez Cascos, de los portavoces en el Congreso de los Diputados y en el Senado, Rodrigo Rato y José Miguel Ortí Bordás, respectivamente, y del Grupo Parlamentario Europeo, representado por Marcelino Oreja. Antes de que comience el plazo de presentación de candidaturas está previsto que intervenga Manuel Fraga.

80% de los votos

Los responsables de la secretaría de organización calculan que Aznar resultará elegido presidente con cerca del 80% de los votos. En su candidatura de ejecutiva nacional continuarán los dirigentes que han desempeñado los cargos de máxima confianza en el último año. En cambio quedarán excluidos el ex vicepresidente del Gobierno en 1975 y actual eurodiputado Fernando Suárez, el presidente del PP de Cataluña, Jorge Fernández, el diputado y hombre de negocios Ángel Sanchís y los democristianos Luis Ortiz y Luis de Grandes. Asimismo quedarán marginados Gabriel Cañadas, persona de confianza de Marcelino Oreja; Joaquín Espert, ex presidente autonómico de La Rioja; Luis Eduardo Cortés, presidente del PP de Madrid; Luis Guillermo Perinat, ex embajador y uno de los actuales ejecutivos con más edad; el presidente del PP de Valencia, Pedro Agramunt, y el catedrático Gaspar Ariño.

La selección ha sido arropada por Aznar por la objetiva reducción de la ejecutiva de 55 a 40 personas, 30 de las cuales serán elegidas por los congresistas, mientras que los 10 restantes serán incorporados como "miembros natos".

Suprimidas las vicepresidencias nacionales, Isabel Tocino continuará como portavoz en la Comisión Mixta Congreso-Senado para las relaciones con la Comunidad Europea y "con encargos del partido para trabajar a destajo, porque es uno de los dirigentes más valiosos", según la versión de Aznar.

Javier Rupérez continuará como principal experto en asuntos de defensa, aunque se reserva alguna decisión personal a la vista de cómo transcurra la vida del partido tras este congreso, y Marcelino Oreja colaborará estrechamente con el nuevo secretario de política internacional, el embajador Gabriel Mañueco. Oreja renunciará próximamente a su cargo de vicepresidente del Grupo Popular Europeo en la Asamblea de Estrasburgo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de marzo de 1990.

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