Tribuna:LAS EMPRESAS Y EL NUEVO PLAN ENERGÉTICO NACIONAL
Tribuna
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El sector eléctrico español ante la competitividad europea

El sector eléctrico español tiene una importancia vital para la sociedad y su elevado potencial de desarrollo va a permitir poder disponer de un suministro económico, abundante y seguro de energía eléctrica.Desde los años cuarenta, el sector se ha visto sometido a diversas regulaciones administrativas que, si bien en unos casos le han favorecido, en otros han limitado su capacidad de iniciativa para alcanzar los mayores niveles de competitividad posible.

Para alcanzar ese objetivo genérico de la competitividad -en el menor plazo de tiempo posible-, las empresas eléctricas españolas han venido desarrollando en los últimos años un gran esfuerzo de mejora de su gestión, con el fin de prepararse ante el reto que supone el Mercado Único de la Energía.

Sin embargo, a pesar de los mecanismos establecidos en los últimos años para garantizar la correcta evolución del sector eléctrico español, como es el caso del Marco Legal Estable, subsisten todavía importantes discrecionalidades a la hora de fijar los parámetros que conforman la retribución de los costes atendidos por el sector e incluso de la cuantía de estos costes.

Esta discrecionalidad no sólo está causando una evolución insuficiente de los recursos de algunas empresas eléctricas, sino que hace que se sigan manteniendo discriminaciones entre ellas, así como externalidades en sus costes a favor de otros sectores. Es difícil poder establecer unos precios competitivos para el kilovatio español cuando sus costes están lastrados con cargas ajenas al sector eléctrico, hecho que no ocurre en las empresas eléctricas de otros países europeos.

A los proyectos de disposiciones comunitarias sobre intercambios de energía y acceso a las grandes redes ha seguido, en julio de 1989, el relativo a la transparencia de precios, lo que supone una importante referencia, al sometimiento a las reglas de la competencia.

El establecimiento de estas reglas de competencia exigidas por el Mercado único obliga a reducir realmente los costes y a liberar a las empresas eléctricas españolas de todas aquellas regulaciones que han de impedir su acceso a un mercado en libre concurrencia en condiciones homologables. Se debe conseguir una armonización de las políticas energéticas europeas.Incertidumbres del sectorNo obstante, la incertidumbre sobre la futura normativa y estructura del mercado interior de la energía y la única certeza de la competitividad como objetivo prioritario han venido originando en los últimos meses una psicosis de redefinición del mapa eléctrico español con sugerencias de fusiones o tomas de posiciones, más propias de actitudes voluntaristas o de posturas interesadas.

En este sentido, cualquier remodelación del mapa eléctrico nacional que se plantee no debe justificarse sólo por el fortalecimiento económico-financiero de las empresas, sino también por la conformación de proyectos empresariales que tengan sentido y sirvan para mejorar la competitividad. De esta forma se podrán atender las exigencias del mercado de la manera más económica y eficaz, entendiendo por exigencias tanto la seguridad del suministro al menor coste posible como la calidad suficiente a cualquier hora de la curva de carga que el mercado imponga.

Igualmente, la resultante del proceso de reordenación del sector eléctrico debe hacer innecesario tener que apoyarse en un sistema de compensaciones entre empresas que es motivo de ineficiencias en el sector y que traspasa problemas de unas regiones a otras.

Por ello, es básico definir el ámbito geográfico para cada empresa, de manera que la proximidad entre producción y consumo aumente su eficacia, ya que con elevadas distancias de transporte se ocasiona necesariamente un incremento de costes. Esta circunstancia, entre otras, parece que no se tiene en cuenta a la hora de sugerirse alguna de las eventuales fusiones entre empresas eléctricas.

Todo ello plantea la necesidad de adoptar decisiones dentro del seno de las empresas eléctricas, no exclusivamente de fusión ni de tomas de participación no negociadas, sino a través de fórmulas imaginativas que aporten complementariedad y mejora de la eficacia.

El deseo de alcanzar unas pretendidas sinergias operativas, sin un análisis objetivo de las circunstancias, podría poner en peligro los ineludibles niveles de eficacia y rentabilidad del sector eléctrico español y de las empresas públicas y privadas que lo integran. No es cuestión de elaborar un nuevo mapa eléctrico con un número de empresas predeterminado, sino de buscar complementariedades que, si existen, puedan lograrse entre empresas o entre medios de generación y mercados susceptibles de negociación.

Ante un panorama como el descrito, Sevillana de Electricidad, con una dimensión empresarial superior a la de muchos sistemas eléctricos comunitarios, y con concreción de servicio a una zona geográfica homogénea, se sitúa dentro del sector eléctrico español como la empresa menos endeudada y, por tanto, está capacitada para realizar las inversiones en su zona que se decidan, garantizando la potencia de cortocircuito necesaria para ofrecer la energía con la mejor calidad posible.

Expectativas de Sevillana

Sevillana posee suficiente potencia instalada para abastecer su mercado con medios propios hasta, al menos, el año 1995 (4.421 mw instalados para una demanda actual de 3.234 MW) y su capacidad inversora le va a permitir acometer la construcción de nuevos equipos de generación de energía eléctrica, para conseguir, entre otros, los siguientes objetivos:

- Acercar la generación al consumo, mejorando así la calidad y seguridad del abastecimiento eléctrico.

- Incrementar el grado de autoabastecimiento de la región, utilizando al máximo los recursos autóctonos y renovables de la zona.

- Continuar con la política de diversificación del consumo de energías primarias.

- Introducir los últimos avances técnicos en materia de eficiencia energética y protección medioambiental, con participación activa en proyectos de cogeneración.

En base a lo expuesto, y de acuerdo con el próximo Plan Energético Nacional (PEN) y con las recomendaciones emanadas del Ministerio de Industria y Energía, Sevillana pretende, con estos proyectos de generación, rentabilizar al máximo sus inversiones y buscar la mayor eficiencia energética, haciendo también copartícipes a las empresas, a través de la cogeneración, para reducir así la factura energética de ciertas industrias, sin alterar su proceso productivo, siendo compatibles estos planes con las grandes inversiones que deban acometerse en España como consecuencia del futuro PEN.

Para conseguir los objetivos expuestos, Sevillana dispone de una moderna organización empresarial, acomodada al servicio de su mercado en expansión que, al abarcar zonas geográficas extensas, pero no dispersas, le permite eliminar duplicidad de inversiones y pérdidas en el transporte. Esta situación propicia, además, un contacto muy cercano con las administraciones públicas, autónomas y locales, con competencias en el servicio eléctrico, y le permite contribuir, más directa y adecuadamente, al desarrollo económico de las zonas a las que sirve.

Fernando de Ybarra López-Dóriga es presidente de la Compañía Sevillana de Electricidad SA.

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