Un director cubano rueda para TVE la historia de la emigración española a América
El programa forma parte de una serie realizada en coproducción con vanos países americanos
La búsqueda de raíces familiares por una arquitecta cubana, mezclada con una historia de amor y declaraciones desupervivientes españoles, es el argumento del filme sobre los emigrantes españoles en Cuba que está rodando el director cubano Rigoberto López. Esta historia forma parte de una serie producida por TVE de ocho capítulos de una hora, cada uno de ellos coproducido con un país latinoamericano.
"Todos los capítulos de la serie están a cargo de realizadores españoles excepto éste", explica el director cubano Rigoberto López. "El productor había visto mi trabajo e insistió en que lo hiciera yo". Rigoberto López forma parte del Instituto Cuba no del Arte y la Industria Cinematográfica, y principalmente se ha dedicado al cine documental, obteniendo por ello numerosos galardones nacionales e internacionales."En este capítulo utilizamos una historia (le ficción como hilo narrativo para mostrar un hecho documental", explica "Es un reto, narrativo porque hemos de conseguir que la ficción no parezca una imposición ya que aparecen paralelamente personajes reales junto a actores profesionales. Creo que en conjunto se verán las estrechas relaciones e influencias mutuas entre Cataluña y Cuba".
La serie tiene como productor general a José Luis Puértolas, conocido principalmente por la serie Vivir cada día, y como director general a Luis Conde. El equipo rodó el pasado domingo por la mañana la escena final del capítulo en la explanada de la catedral, ya que los dos protagonistas de la serie, Luisa María Giménez y Alejandro Ávila, tenían que integrarse en uno de los populares corros de sardanas que se citan allí cada domingo.
Tanto la actriz cubana como el actor catalán están muy contentos con la experiencia. "Cuando me enteré que el director era cubano tuve un poco de miedo", confiesa Alejandro Ávila. "Pero la verdad es que todo ha funcionado a la perfección y creo que tendría que continuarse este vínculo de colaboración entre la cinematografía cubana y la española". López también está de acuerdo: "El nuevo cine latino americano y el español coinciden en la misma tarea de abrir espacios para captar a su público natural, que no es otro que el público de habla hispana".


























































