Miedo a los tipos de interés
La única novedad que ofrece el entorno financiero se ha dado a nivel internacional, con un pequeño recorte a cargo del mercado japonés que parece preludiar un incremento de los tipos de interés en aquel país, lo que no hace sino sumar uno más a la larga lista de naciones que sufren una situación parecida. La aportación de ese dato a la evolución de las bolsas, sobre todo de las españolas, es nula, y por eso es menester insistir una vez más en el comportamiento repetitivo de los inversores, bien sean particulares o institucionales.El problema de las bolsas ya no es sólo la escasez de materia prima, en este caso tanto de papel como de dinero, sino la ausencia de una dirección concreta que permita adoptar algún tipo de medidas a medio o largo plazo.
La evolución de los tipos de interés en las últimas subastas de activos públicos está convenciendo a gestores y operadores de la posibilidad de que el dinero se mantenga alejado de los mercados de valores unos cuantos meses más, lo que es igual que decir que el goteo a la baja puede mantenerse durante el tiempo suficiente para empezar a llamarse desgaste.
El volumen negociado estuvo a la altura de las circunstancias, esto es, ha sido de los más bajos del ejercicio, tanto en lo que se refiere a los corros como al mercado continuo, en el que ni siquiera hubo aplicaciones importantes. Las posiciones al cierre eran inexistentes, como corresponde a un mercado que pierde interés día a día y que además no pudo contar con el punto de referencia habitual.


























































