Telefónica pide flexibilidad al Banco de España para poder endeudarse en divisas

Telefónica de España, empresa controlada por el Estado, ha solicitado al Ministerio de Economía, y al Banco de España en particular, que flexibilice las medidas de restricción sobre endeudamiento en divisas aplicadas por el máximo organismo monetario. la sociedad mantiene que este apoyo, al igual que el que provenga de ventajas fiscales, será básico para abordar su plan de inversiones, que hasta 1994 se elevará a tres billones de pesetas. Telefónica tuvo el pasado ejercicio unos beneficios netos de 68.469 millones de pesetas. La lista de espera al final del año se situó en 503.000 solicitudes.

La empresa que preside Cándido Velázquez ha incorporado esta petición al paquete negociador para la subida de tarifa que mantiene desde el Ministerio de Transportes. La solicitud, similar a la que han hecho las eléctricas, consiste en la abolición, total o parcial, de la obligatoriedad de depositar el 30% de los créditos recibidos en moneda extranjera y que no sean referidos a refinanciación. Asimismo, ha pedido mejor tratamiento en materia fiscal y en amortizaciones. Según Cándido Velázquez, que presentó ayer los resultados del pasado ejercicio, las ventajas que pueda recibir serán vitales para llevar a cabo la financiación de las inversiones previstas -695.000 millones de pesetas este año y de tres billones hasta 1994- y poder cumplir el objetivo de situar el coeficiente de endeudamiento sobre recursos propios en el 50%. En 1989, la deuda, que se situó en 890.000 millones de pesetas, ya se alcanzó ese porcentaje y, según Velázquez, "en ningún caso vamos a romper el equilibrio final por mantener las inversiones".El presidente de Telefónica explicó, abundando en esta cuestión, que, en todo caso, reducirían las inversiones programadas. Éstas van dirigidas, principalmente a completar el desarrollo tecnológico, a la, instalación de líneas y a llevar a la realidad los objetivos de internacionalización. Telefónica negocia entrar en ATT-NSI intercambiando el 20% que tiene en ATT Microelectrónica y está a la espera de la decisión del gobierno argentino sobre la empresa Entel para adoptar una postura definitiva.

Resultados

Además de la búsqueda de financiación por la vía del endeudamiento, Telefónica podrá sustentar gran parte de las inversiones con los recursos generados por operaciones (cash-flow), que el año pasado se situó en 334.370 millones de pesetas, un 9,8% por encima de 1988. De hecho, la autofinanciación en 1989 fue del 42%.

Los beneficios netos se cifraron en 68.469 millones (brutos de 93.000), con un crecimiento del 8,9%, y las amortizaciones en 219.760 millones, con un aumento del 7,8%. Un total de 13.672 millones fue de planta retirada no amortizada y 32.469 se destinó a provisiones y dotaciones. Las ventas del ejercicio fueron de 703.605 millones de pesetas. Estas cifras no convencen al presidente de la empresa, "porque suponen una baja rentabilidad sobre recursos propios". En 1989, fue del 5,2% (74 pesetas por acción). El dividendo será de 55 pesetas.

La asignatura pendiente de esta empresa, en la que la Dirección General del Patrimonio del Estado tiene en torno al 35% del capital, radica en la atención al consumidor. Según los datos facilitados por la propia empresa, a finales del pasado año todavía quedaba más de medio millón -503.000, en concreto- de peticiones en la lista de espera. No obstante, durante el año redujo en 36.000 las solicitudes. Para finales de 1990, será 400.000.

Telefónica se ha visto obligada a realizar grandes esfuerzos en la instalación de líneas. El año pasado fueron 1,472 millones, medio millón más que en 1988. Para 1990, las previsiones son de 1,3 millones. En total, hay instaladas 13,275 millones de líneas. El porcentaje sobre población es del 31%, cuando la media de los países comunitarios más desarrrollados es del 45%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 14 de febrero de 1990.

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