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NECROLÓGICAS

Pedro Rodríguez, modista

El modista Pedro Rodríguez, conocido internacionalmente por sus diseños de alta costura falleció ayer en Barcelona a los 94 años. En 1918, después de abandonar el taller de sastrería donde aprendió el oficio, decidió abrir una casa de costura en la calle de Consejo de Ciento, de Barcelona. Seis años más tarde se mudó al paseo de Gracia, donde prescindió de la confección del traje individual de encargo y se dedicó a presentar sus propias colecciones.Sus salones fueron pronto visitados por la burguesía catalana y por la aristocracia española. En 1927, en la Gran Exposición, Pedro Rodríguez consiguió su primer premio, al mismo tiempo que se consagraba internacionalmente. En París, su nombre era ya familiar entre los colosos de la moda.

Al estallar la guerra civil, el modista y su familia se exiliaron primero en Italia, luego en París y finalmente se establecieron en Londres. Desde allí se trasladaron, en 1937, a San Sebastián, donde el modista pronto abrió su segundo salón. En 1939 inauguró su tercer salón, en la calle de Alcalá, de Madrid. Pedro Rodríguez, que llegó a tener 700 empleados, contaba entre sus clientas a las duquesas de Alba, de Osuna y de Quintanilla, a Carmen Polo Franco y a la condesa de Barcelona.

Con la llegada del pret-á-porter, el imperio del modista se hundió y tuvo que cerrar sus salones, primero el de Madrid, en 1978, y un año más tarde el de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de febrero de 1990