LA CAÍDA DEL 'CONDUCATOR'
La Prensa rumana,
que en su gran mayoría ha cambiado de nombre desde la caída de Ceaucescu, se enfrenta a graves problemas tanto en lo que respecta al aprovisionamiento de papel como a la impresión. La situación es especialmente precaria para los nuevos diarios aparecidos bajo el clima de libertad de expresión reinante tras 44 años de represión.-


























































