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LAS REPERCUSIONES DE LA MUERTE DE PEDRO TOLEDO

Hoy se espera la llegada a España del cadáver de Pedro Toledo

Para las siete de la mañana de hoy está prevista la llegada a Madrid del cadáver de Pedro Toledo, copresidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBV), fallecido el martes en la clínica Mayo de Rochester (Minnesota), según informó el director de la sucursal de la entidad bancaria en Nueva York, Ignacio Eguiluz, que añadió que el féretro iba a viajar en el vuelo regular de Iberia Nueva York-Madrid.

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Los funerales en memoria del banquero se oficiarán hoy por la tarde en la iglesia de las Mercedes del barrio de Las Arenas, en la localidad vizcaína de Guecho. Se ignora por el momento si en el acto religioso estará presente el cuerpo de Pedro Toledo. En todo caso, según confirmaron fuentes de la entidad y de la propia parróquia, las honras fúnebres se llevarán a cabo.La viuda del hasta ahora copresidente del BBV, Elena Echevarría, llegó a las siete y media de la mañana de ayer al aeropuerto de Barajas, de Madrid, procedente de Nueva York. Elena Echevarría, que nada más llegar a la capital española tomó rumbo a Bilbao en un avión privado, viajó acompañada de una de sus hijas y de la esposa de un alto ejecutivo de la sucursal que la entidad bancaria tiene en Estados Unidos.

Conocía la enfermedad

Por otra parte, el doctor Pujadas Domenech, que atendió en Barcelona al copresidente del BBV, afirmó que Pedro Toledo conocía la gravedad de su enfermedad desde la pasada semana, cuando se desarrolló la última crisis. "Antes, él sabía que estaba grave, pero no creo que pensara que iba a morir", dijo el doctor Pujadas.El médico, en declaraciones a la cadena COPE, explicó que "llevábamos un tiempo atendiendo a Pedro Toledo en la Clínica Quirón de Barcelona. Tenía diagnosticado una hemocrainatosis, una enfermedad crónica que él tenía desde hace años, que produce una acumulación de hierro en el hígado y en el páncreas, lo que acaba por destruirlos y provocar una cirrosis hepática y una diabetes".

El doctor desmintió la teoría del envenenamiento, pues "a la vuelta de Turquía ya tenía el cuadro diabético y su problema hepático. Su enfermedad era de hace años y su color de piel, que parecía que siempre había tomado el sol era debido a su enfermedad".

Los médicos norteamericanos según afirmó el doctor Pujadas Domenech, dijeron que "Pedro Toledo se quedó puramente sin hígado y no tuvieron tiempo de conseguir otro para el trasplante" Aún así, la solución del trasplante tampoco era la idónea, afirmó el médico, quien aseguró que "si no hubiera habido la complicación de la hepatitis, él habría controlado más o menos su enfermedad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de diciembre de 1989