Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dolor sin intimidad

550 familias han quedado sin vivienda en la provincia de Málaga a causa de las riadas

Las inundaciones han dejado sin vivienda a 450 familias en la capital y a un centenar más en la provincia de Málaga. Son familias muy humildes, sin recursos, que han pasado miedo y han visto cómo la riada se llevó todo. Están acogidas en albergues, donde comparten dolor e intimidad. Sueñan, sin duda, con esa vivienda social que acabe con su pesadilla. Es difícil encontrar en los albergues a los damnificados. El bullicio de los niños ante el televisor y camas desplegadas por todas las dependencias dan una visión irreal de la tragedia.

Cuando deja de llover todos salen a buscarse la vida. Tratan de encontrar una casa en alquiler por 25.000 pesetas, cantidad subvencionada por la Administración, pero comprueban en seguida lo difícil que es encontrar viviendas dignas por este precio en Málaga.El ajetreo de la búsqueda les hace olvidar momentáneamente los miedos pasados estos días, escenas trágicas que se reflejan vivamente en sus rostros cuando se les pregunta qué les pasó o por qué están aquí. Muchas de estas familias tuvieron que ser rescatadas de la riada, no sin antes comprobar cómo los ajados muros de sus no me nos maltrechas viviendas cedían como papel ante el envite del agua. Horas en los tejados hasta que fueron rescatados, temor por la suerte de sus niños.

En la Estación del Perro, núcleo de chabolas y casamatas -de una sola planta-, donde vivían muchos pescadores y fa milias muy pobres, el agua anegó las viviendas. "La suerte", contaba una mujer, "es que los vecinos son pescadores y nos sacaron con las barcas, porque ya nos estábamos ahogando". El Ayuntamiento ha demolido las 120 viviendas de la Estación del Perro que fueron arrasadas por la inundación del día 14.

Otra zona muy castigada en la capital ha sido la popular barriada de Trinidad-Perchel. El Ayuntamiento ha decretado allí el desalojo de 60 familias, además de otras 20 en La Barriguilla, lugar donde se produjo la muerte de las dos primeras víctimas de estas inundaciones: el matrimonio Francisco Martín Saldaña y Dolores Mescua So tomayor, que perecieron ahoga dos en su vivienda.

Suelo para edificar El Ayuntamiento trata ahora de coordinar con las Administraciones autonómica y central una solución para estas familias mediante un plan urgente de construcción de viviendas so ciales. Hay suelo disponible para edificar 1.600, que ha sido cedido a la Junta de Andalucía. Aparte de las 450 familias que han perdido sus hogares, hay otras 1.000 más cuyas casas amenazan ruina. Ayer había un total de 888 personas acogidas en los centros de la capital. El número varía a diario, pero los servicios sociales municipales estiman que serán 1.700 las que tengan que ser desalojadas.

La situación de estas familias malagueñas se reproduce en otros sitios de la provincia, especialmente en la zona del valle del Guadalhorce, cuyo río se desbordó cinco veces en 12 días. Los vecinos de la barriada del Sexmo, en Cártama, sintieron el día 22 cómo la tierra ce día y aparecía una grieta en la calle. Creció durante el día, hasta que la calle se hundió por la noche y arrastró algunas casas. En Alora otras 40 familias pueden perder sus casas ante el avance del monte Hacho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de noviembre de 1989