GENTE
Severiano Ballesteros
entregó ayer los dos millones de pesetas, importe del premio Príncipe de Asturias que recibió la semana pasada, a una comunidad de siete monjas de Santander, las Operarias Misioneras del Sagrado Corazón, que cuidan de medio centenar de niñas desamparadas y con problemas familiares. Ballesteros obtuvo el Príncipe de Asturias por el desarrollo de su personalidad a través del deporte que le ha convertido en el número uno del golf mundial.


























































