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Banesto coloca un consejero en el Banco Totta e Açores y pacta la gestión de las áreas de mercado de capitales e internacional

El Banco Español de Crédito (Banesto) aceptó ayer con la presidencia del Banco Totta e Açores y el grupo encabezado por el empresario Belmíro de Azevedo un pacto que le favorece, para repartir dos cargos de un total de cinco del consejo de administración del banco, en representación del capital privado. El consejero por Banesto y su aliado el grupo Finagra es Fernando Gomes do Carmo, mientras que el opositor grupo Sonae -encabezado por Belmiro de Azevedo- aceptó que su participación sea representada por un ex consejero del capital estatal, Botello Pereira. Azevedo aceptó la propuesta admitiendo que carecía de un gestor con experiencia bancaria. El desenlace de la pugna que enfrentó a Azevedo con Banesto y Finagra es ampliamente favorable al grupo español que propuso aportar la gestión para las áreas de mercado de capitales e internacional del Banco Totta e Açores.El banco portugués fue reprivatizado el 10 de julio pasado cuando el gobierno de Aníbal Cavaco Silva vendió el 49% de las acciones del tercer banco portugués. Banesto controla en forma directa el 3,5% del capital del banco y junto con el grupo financiero Finagra de José Roquette , al que está aliado, alcanza a representar el 15% del capital de la entidad con 1.375.552 acciones, informa desde Lisboa Nicole Guardiola. La corresponsal señala que el Gobierno de Cavaco afirmó recientemente tener un interés explícito en la presencia dentro de los bancos reprivatizados de bancos españoles con el objetivo de participaciones cruzadas.

Belmiro de Azevedo, propietario del grupo financiero Sonae y de una importante cadena de supermercados en sociedad con el grupo francés Continente reaccionó de contragolpe a la presencia del banco español adquiriendo hasta el 12% del capital de la entidad. Pero a la vista de su desventaja, y ante el temor de que Banesto ocupara dos de los cinco cargos del consejo -los otros tres corresponden al Estado-amenazó el pasado lunes con impugnar la junta. El argumento jurídico de la impugnación es una ley vigente fechada en 1959 que proscribe la presencia de empleados de las entidades de crédito en las juntas de accionistas. Sin embargo los medios financieros portugueses consideran que Azevedo representa los intereses de la francesa Societé Generale de Banque.

El pacto de repartir los dos cargos entre los grupos enfrentados eliminó ayer el riesgo de impugnación y dejó abierto el camino para que la presidencia del Totta acceda a la propuesta de Banesto de cederle la gestión de las áreas de mercado de capitales y de internacional del banco que está inmerso en una economía en cambio acelerado.

Los planes de reprivatización de las empresas nacionalizadas en Portugal tras la revolución de los claveles de 1974, emprendidos por el gobierno de Cavaco Silva, suponen un fuerte volumen de negocio en los mercados de capitales, al igual que la inminente modernización de los métodos de financiación del déficil público que asola al Estado portugués.

La estrategia de Banesto en materia de mercados de capitales es crear un eje Madrid, Barcelona, Lisboa, Nueva York. La sociedad de mercado de valores en la que participa el banco -Lacaci y Lombardía- ya ha abierto despacho en Barcelona y esperaba ayer el desenlace de la negociación con el grupo Azevedo y la evolución de los acuerdos con el Totta para iniciar operaciones en Lisboa, mientras estudia negociar su registro en los EE UU como broker-dea!er. La sociedad piensa distribuir productos financieros a través de la red de sucursales de Banesto en España de forma selectiva.

En la reprivatización del Totta e Açores intervino también el Hispano Americano, cuya presencia pública es nula. Sin embargo, los analistas no descartan que tenga alguna participación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de agosto de 1989