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21 muertos al reprimir las tropas filipinas un motín con rehenes en una cárcel

Una misionera australiana y otras 20 personas resultaron muertas ayer en un tiroteo en Davao, al sureste de Filipinas, cuando los soldados asaltaron la cárcel en la que un grupo de prisioneros retenían desde el domingo a 15 rehenes. Entre los muertos figuran Jacqueline Hamill, la misionera australiana, que fue violada antes de morir, una joven de 16 años, y un niño de nueve años. Los 16 presos amotinados resultaron muertos, según las autoridades filipinas, además de otros dos rehenes.

El pastor protestante Fred Castillo, que logró escapar, declaró que los rebeldes violaron a Jacqueline Hamill y a otras cuatro mujeres rehenes el lunes. Oficiales del Ejército manifestaron que los prisioneros también hicieron cortes en el cuello de Hamill.Los prisioneros aprehendieron a los rehenes después de una lectura dominical de la Biblia en la prisión. Se armaron con varios cuchillos, seis rifles de asalto y 600 piezas de munición de los guardias de la cárcel.

Los amotinados dieron de plazo hasta ayer por la mañana para responder a sus demandas. Querían un autobús para escapar y cuatro horas, después de las cuales liberarían a los rehenes. Ayer pidieron también que el Gobierno garantizara su perdón.

Pero, cuatro horas antes de la hora fijada para finalizar las negociaciones, los prisioneros intentaron salir a la fuerza, utilizando a los rehenes como escudos humanos. En el tiroteo que se siguió, Hamill fue herida en el cuello. Otra mujer, el niño y el hombre resultaron también muertos durante el tiroteo. Cuatro rehenes lograron escapar antes de que los soldados forzaran a los prisioneros a regresar a la prisión.

Cuando la hora puesta como límite por los amotinados se aproximó, los negociadores del Gobierno filipino les amenazaron con que, a menos que los rehenes fueran liberados, los soldados asaltarían la cárcel. Se escuchó un tiroteo en la prisión y los soldados iniciaron el asalto, que duró una hora. Comenzaron lanzando granadas y siguieron con tiros de rifle.

Fuerzas especiales

Unos 400 miembros de las fuerzas especiales mantenían rodeada la cárcel desde el domingo. Diez rehenes lograron escapar, tres hombres y siete mujeres. Algunos fueron conducidos al hospital con heridas de bala. Según los funcionarios, algunos de los rehenes que escaparon podían haber sido heridos antes del asalto, al haber disparado los amotinados periódicamente de forma indiscriminada. Hamill fue declarada muerta al llegar al hospital.

Registrado The Independent / EL PAÍS

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de agosto de 1989

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