Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

González intentará conseguir hoy el apoyo de Thatcher para la 'cumbre' de Madrid

El presidente del Gobierno, Felipe González, efectúa hoy, lunes, el más difícil de los viajes de su gira europea preparatoria de la cumbre de Madrid al desplazarse a Londres para entrevistarse con la primera ministra, Margaret Thatcher, la principal adversaria de los dos proyectos que el jefe del Gobierno español defenderá en el Consejo Europeo: la unión monetaria y la carta de los derechos sociales fundamentales. Inmediatemente después de Londres, González tiene la intención de visitar en Dublín a su homólogo irlandés, el conservador nacionalista Charles Haughey, y concluir así un periplo que empezó el 18 de mayo viajando a Bonn para reunirse con el canciller alemán, Helmut Kohl.

La fijación de la cita con la dama de hierro al final de la gira del presidente español no parece ser una pura casualidad. González deseaba acudir al número 10 de Downing Street, residencia del jefe del Gobierno de Su Majestad, con el respaldo de los nueve homólogos comunitarios con los que se ha entrevistado desde hace un mes. Hasta ahora sólo el conservador danés, Poul Schlüter, formula algunas reservas, pero se muestra mucho más flexible que Thatcher.Antes de viajar a la capital británica el presidente del Gobierno ha tomado además una decisión, el ingreso hoy de la peseta en el Sistema Monetario Europeo (SME), que coloca a la dama de hierro contra las cuerdas. "Thatcher se queda sola", titulaba el sábado el diario italiano La Repubblica, mientras el francés Le Monde estimaba en un editorial que la iniciativa española significara para la primera ministra "un aumento de la presión y la acentuación de su aislamiento".A partir de hoy la libra esterlina será la única moneda de un país con peso económico en la CE que no forma parte de este mecanismo que reduce las fluctuaciones entre las monedas que lo componen y tiende a contener la inflación, aunque para Thatcher tiene el doble inconveniente de acercar el crecimiento económico de los países integrados al de la República Federal de Alemania y, sobre todo, de recortar la soberanía de los Estados cuyas monedas están dentro del SME.

Fuertes presiones

El alegato de Felipe González a favor de la unión monetaria, que implica la incorporación de la libra al SME, tendrá lugar justo cuando las presiones sobre Thatcher para que modifique su actitud han alcanzado en el Reino Unido un nivel sin precedentes.

Los resultados de las elecciones europeas del jueves suponen para la primera ministra la primera derrota seria desde que hace 10 años accedió al poder.

Varias personalidades de su propio partido, empezando por el ex jefe de Gobierno Edward Heath y el comisario europeo conservador Leon Brittan, critican abiertamente la política europea de Thatcher y hasta su ministro de Finanzas, Nigel Lawson, afirma que el Reino Unido tiene que estudiar su participación en el SME a partir de julio del año próximo. El 93% de los empresarios británicos se declaran, por último, favorables al ingreso en el mecanismo de cambio, según un sondeo Gallup dado a conocer el pasado viernes.

Frente a un González que desea que los 12 jefes de Estado y de Gobierno adquieran en Madrid un compromiso político para llevar adelante la unión monetaria hasta sus últimas consecuencias, la creación de un banco central europeo y de una moneda única, Thatcher sólo parece dispuesta a aceptar a regañadientes la primera fase de este proyecto dejando muy claro que decir sí ahora no le obliga a dar la misma respuesta cuando se trate de poner en marcha la segunda y la última etapa. En cuanto a la famosa carta social, la dama de hierro no quiere dar su acuerdo a ninguno de sus artículos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de junio de 1989