Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Caixa de Barcelona y La Caixa consensúan hoy las bases mínimas de la fusión

La comisión negociadora encargada de conducir el proceso de fusión de La Caixa y Caixa de Barcelona se reunirá hoy para consensuar las bases mínimas de la operación. El objetivo del encuentro es elaborar una nueva propuesta que recoja y armonice las condiciones mínimas exigidas por cada entidad al principio del proceso.Ambas cajas están de acuerdo en el mantenimiento de todos los puestos de trabajo, la totalidad de la red de oficinas y los jefes de servicio y departamento, y que la dirección general de la nueva entidad sea ocupada por Josep Vilarasau, actual director general de La Caixa.

Existen discrepancias serias en el nombre y en el logotipo, debido a que la Caixa de Barcelona insiste en la conveniencia de que tanto el nombre como el emblema debe identificar perfectamente a las dos entidades fundadoras de la nueva caja. Una fuente de esta entidad ha señalado que lo mejor "sería que tanto el nombre como el logotipo fueran decididos por un equipo de expertos". Aun en el supuesto de que su cambio significase un alto coste económico, ello no supondría un obstáculo debido al elevado valor de las plusvalías que aflorarán con la fusión.

Procedimiento jurídico

Otro punto en donde no se ha alcanzado consenso es el procedimiento jurídico para la fusión. Mientras La Caixa considera más ventajoso aprovechar la ley actual, Caixa de Barcelona es partidaria de hacer coincidir el proceso con la renovación de los órganos de gobierno que exige la nueva ley de cajas de ahorro de Cataluña, cuyo reglamento se aprobará en los próximos días. En caso de emplearse este último sistema, ambas entidades podrían tener aprobados los nuevos estatutos en septiembre, aunque disponen de hasta seis meses para ello, en función de la nueva ley. De esta forma, la asamblea y el consejo de la nueva entidad podrían estar constituidos a principios de 1990.El procedimiento jurídico va ligado también a la representación en los órganos de Gobierno. La Caixa de Barcelona no aceptará una simple representación proporcional a sus activos en dichos organismos, ya que entonces la operación tendría un perfil más parecido a una absorción que a una fusión.

Otro aspecto en el que no hay acuerdo pero las discrepancias son menores es el relativo a la sede social. La Caixa propone que se aproveche su sede social -las torres negras de la Diagonal- por reunir mejores condiciones. En principio, la Caixa de Barcelona no se opone a ello, pero prefiere discutirlo más a fondo. En relación a la presidencia, mientras La Caixa habla de presidente primero -que sería Juan Antonio Samaranch-, y presidente segundo -Josep Joan Pintó-, Caixa de Barcelona prefiere hablar de copresidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de junio de 1989