Hacienda, la Seguridad Social y la Magistratura número ocho se disputan la taquilla del 'derby'

Hacienda, la Seguridad Social y la Magistratura número 8 de Madrid se disputan la taquilla del partido que jugarán hoy en el Vicente Calderón (20.00, por TVE-2) el Atlético y el Real Madríd. El club rojiblanco ha frenado ya la ejecución material de los embargos de anteriores recaudaciones por parte de las dos primeras entidades, tras un acuerdo de aplazamiento de pago logrado por Jesús Gil, y ha remitido a la Magistratura un escrito en el que se comunica que los dos primeros embargos "son los prioritarios según el Código Civil". El Atlético perderá 30 millones por la retransmisión televisiva del derby.

Las deudas del Atlético con Hacienda superan los 900 millones de pesetas porque, como afirma el gerente del club, Pedro Centeno, "se han acumulado desde 1982". A la Seguridad Social se le adeudan cerca de 200 millones, y el Juzgado número 8 envió hace unas fechas un auto de ejecución de embargo de la taquilla del partido contra la Real Sociedad, del de esta noche frente al Madrid y del próximo que dispute el Atlético en su estadio., a cuenta de las deudas que mantiene el club con los jugadores despedidos hace meses, considerados despidos nulos por los jueces. Magistratura reclama unos ocho millones de Landáburu, otros ocho de Quique Ramos y cuatro más de Arteche.Todas las taquillas del Atlético de este año estaban ya embargadas por Hacienda y la Seguridad Social, si bien el club aún no se ha visto obligado a realizar pago alguno físicamente. Toda la estructura administrativa de Jesús Gil se ha movido durante estos meses en unas complicadas negociaciones con dichas entidades que han arrojado algunos aspectos positivos en cuanto al aplazamiento de los pagos reales de las cantidades requeridas.

Cuadro de amortizaciones

El Atlético realizó una entrega inicial superior a los 40 millones de pesetas y presentó un cuadro de amortizaciones trimestrales que necesita ampliarse con la formulación exacta de las garantías que avalen ese pacto, algunas con cargo al plan de saneamiento y a los ingresos que le corresponden al Atlético por las quinielas.

Asimismo, el gerente del club, Pedro Centeno, presenta cada 15 días el desglose exacto de los ingresos por taquillaje y otros conceptos en los partidos que celebra el Atlético en su estadio, dado que el acuerdo con Hacienda y la Seguridad Social no ha incluido aún el levantamiento oficial de los embargos. Copias de esas liquidaciones, así como de la que se produzca hoy contra el Madrid, se han enviado también a la Magistratura para poner en su conocimiento las cantidades recaudadas por el club. En las citadas rendiciones de cuentas se especifica también la aplicación de los fondos, por si en un momento determinado tanto uno como otro organismo decidiesen ejecutar las cantidades requeridas por vía judicial.

Las previsiones del gerente rojiblanco respecto a la recaudación que puede conseguirse hoy son pesimistas, en cuanto a que la transmisión televisada del choque hará perder al Atlético unos 30 millones de pesetas. En el supuesto de que el club rojiblanco vendiese sus 60.000 localidades ingresaría unos 120 millones de pesetas, a los que habría que sumar los 30 que paga TVE. Sin embargo, la estadística de partidos televisados examinada por el gerente del Atlético ofrece el dato de que la media de pérdida de ingresos por taquillaje supera el 70%, y las estimaciones para hoy son las de que al menos dejará de ingresarse el 50% de los boletos puestos a la venta. Asimismo, el Atlético tiene firmado un contrato por cuatro años con la empresa Arte y Espectáculos por la publicidad estática del estadio, por el que percibe 50 millones anuales.

El choque está considerado como de alto riesgo, aunque los dirigentes del Atlético consideran que se han tomado todas las medidas para que no se produzcan incidentes, entre otras las de una pacificación en las declaraciones en las que incluso ha participado activamente el presidente, Jesús Gil, cuyas únicas frases críticas esta semana han sido relativas a Buyo y Hugo Sánchez: "Mejor que no estén presentes porque estos sí que son unos provocadores", ha dicho Gil, sin encontrar respuesta en ninguno de los afectados. En el otro bando, Ramón Mendoza se ha limitado a dejar caer la posibilidad de que si el Madrid puntúa casi podría celebrar ya el título en el Calderón.

Habrá controles policiales en los accesos y cercanías del estadio, y el Atlético también tiene contratado un servicio de seguridad integrado por unos 150 miembros de una empresa privada, cuyo gasto por partido oscila entre las 500.000 y el millón de pesetas. Pedro Centeno hace también un llamamiento a que los aficionados acudan al campo con mayor tiempo del habitual, porque se presumen problemas de tráfico y de aparcamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 19 de mayo de 1989.

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