Johnson compitió nervioso en Seúl, dice su asesor financiero
El atleta canadiense Ben Johnson se puso nervioso por los rumores que circularon en las semanas previas a los Juegos Olímpicos de Seúl según los cuales el recordman mundial de 100 metros estaba tomando esteroides, declaró ayer Ross Earl, amigo personal y asesor financiero de Johnson ante la comisión de gobierno canadiense.Earl aseguró que las informaciones aparecidas en la Prensa sobre el consumo de sustancias prohibidas por algunos atletas del club Optimist fueron la causa determinante de la ruptura del velocista con su entrenador, Charlie Francis. Las relaciones de Johnson con Francis quedaron momentáneamente rotas en junio de 1988, cuando el atleta de origen jamaicano decidió viajar a la isla caribeña de St. Kitts para que el doctor Mario Astaphan le tratara una lesión muscular.
Los comentarios en la Prensa sorprendieron a Johnson, que culpó a Francis de las filtraciones, según indicó Earl en su testimonio. Un periódico atribuía a Francis este comentario: "Ben podría estar recibiendo cantidades masivas de esteroides".
Earl tuvo que aplicar sus buenos oficios para reconciliar a Johnson y Francis: "Yo le dije a Ben: ¿piensas que Charlie pudo hacer ese comentarios sobre ti?, y contestó que no". Luego, arregló un encuentro entre ambos, en el que entrenador y discípulo hicieron las paces".
Johnson, descalificado en Seúl por dar positivo, ha declarado que nunca tuvo conocimiento de haber tomado sustancias prohibidas, extremo desmentido por Francis y la atleta Angella Issajenko.


























































