Los bancos tienen la palabra
La bolsa ni siquiera fue capaz de aportar como novedad, en esta última sesión, la reanudación de la contratación de los dos grandes bancos suspendidos el pasado viernes. Los inversores no necesitan ya la declaración oficial de la ruptura, por lo que han tomado este retraso como una maniobra de protección al valor que puede salir más perjudicado con el giro que ha tomado la situación. Como consecuencia de esto, la ausencia de demanda se impuso sin resistencia alguna aunque los sectores de banca e inversión, precisamente, fue ron los que consiguieron aparentar más tranquilidad. Los nervios de los inversores continúan a flor de piel ante las tensiones que se han generado en distintos frentes, aunque el mercado sigue beneficiándose de la escasez de papel y considerándola como la base de la resistencia a la baja que muestra en su conjunto. La sesión empezó con una serie de recortes de escasa cuantía, pero los sectores industriales le dieron un impulso mayor a la orientación negativa y demostraron que no se puede contar con ellos para sujetar el índice general por encima del ya cercano 270%.El bajo nivel de actividad que se registró en los corros indica que el dinero se va a mantener a la expectativa y que va a depender de la presión del papel el que se rompa ese soporte que el chartismo considera fundamental. Las posiciones al cierre confirmaron esta suposición, sobre todo cuando se vio que los restos compradores de algunos valores bancarios se cubrían en su totalidad o por encima del 80%.


























































