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El Gobierno de Najibulá no prevé implantar el socialismo en Afganistán

La política de reconciliación nacional que se proponen llevar a cabo el régimen afgano y el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA, en el poder) no contempla el socialismo en el país y sí el pluralismo político, afirmó ayer el ministro de Asuntos Exteriores afgano, Abdul Wakil.En respuesta a las definiciones de "régimen comunista o partido comunista" difundidas principalmente por los grupos de oposición, el ministro dijo ayer en conferencia de prensa que el PDPA "no es un partido comunista" y que el Gobierno que preside Najibulá "no está contemplando el socialismo en Afganistán".

El PDPA, afirmó, "es un partido nacional que trata de respetar las tradiciones, la cultura y la religión del pueblo, así como su historia". "Es absurdo", dijo, "que se le llame comunista".

En una suerte de autocrítica que el Gobierno de Najibulá hace desde el 15 de enero de 1987, cuando se proclamó de forma oficial la política de reconciliación nacional, a la que se acogieron diversos sectores sociales representados ahora en el Parlamento, Wakil aseguró: "Hemos aprendido y no permitiremos que se repitan los errores del pasado".

El ministro insistió, como ha hecho el Gobierno en otras ocasiones, en que el futuro político de Afganistán pasa por el diálogo sin condiciones con los grupos que combaten al régimen, con el objetivo de formar "un Gobierno de amplia base, un país con pluralismo político y una economía abierta que ya estamos poniendo en práctica".

De acuerdo con esto, añadió, se ha invitado a dialogar a todos los líderes de los grupos de oposición, los muyahidin, "porque creemos en ese diálogo y no, como pretende la oposición, porque estemos en situación de debilidad".

Intereses 'egoístas'

Wakil atacó duramente a los grupos que combaten en el país, a los líderes de la Alianza de los Siete, suníes con base en Pakistán, a quienes acusó de moverse por intereses egoístas, "por el dinero". "No luchan", dijo, "por Afganistán; luchan entre ellos, por ver qué parte del poder se pueden repartir y por la creación de un Gobierno dictatorial e integrista (islámico)".[Por otra parte, los guerrilleros lanzaron ayer un ataque artillero contra el centro y la perifería de Kabul. La explosión de una decena de cohetes ocasionó la muerte de siete personas, entre ellas cuatro niños, informa France Presse].

A preguntas de los periodistas, el ministro no descartó que el Gobierno afgano pueda pedir la ayuda de la aviación soviética ante un eventual ataque desde Pakistán, porque "los Gobiernos de Afganistán y de la URSS tenemos firmados diferentes acuerdos de cooperación social, económica, política y militar".

"Toda esta asistencia soviética", dijo, "entraría en efecto en caso de que fuese preciso".

Por último, Wakil subreyó que tanto su país como la URSS habían cumplido con los acuerdos de Ginebra y las tropas soviéticas se habían retirado completamente del territorio afgano y pidió a EE UU y Pakistán "que cumplan los acuerdos, ya que tras la retirada se ha creado una nueva situación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de febrero de 1989