Ir al contenido
_
_
_
_

Los rebeldes de Colonia

Los 163 teólogos firmantes de la declaración de Colonia, que pertenecen a iglesias con influencia sobre las decisiones del Vaticano, denuncian ante la opinión pública malhumores y malestares que serpentean desde hace tiempo por el limitado ámbito de la cultura eclesiástica. Ponen en tela de juicio no la autoridad pontificia, sino el modo "erróneo" con que la ejerce Juan Pablo II, al tiempo que niegan que la incondicional referencia a Roma pueda excluir el espíritu crítico que forma parte de la misma esencia del cristianismo.Algunas de las cuestiones planteadas en el documento (control de natalidad, designación de obispos, censura de la enseñanza de teología en las universidades) seguramente pueden valorarse con una óptica diferente a la del Vaticano.

Las recientes designaciones de obispos en algunas diócesis importantes de Austria y de la República Federal de Alemania han violado el espíritu, si no la letra, de las antiguas y especiales normas canónicas y de los mismos concordatos que garantizan indirectamente su respeto. En el caso de los teólogos incómodos, el rechazo o la revocación de la autorización para enseñar ha sacado a relucir el equívoco de las cátedras estatales de teología, que el Estado paga y regula pero que están sometidas a la censura eclesiástica, que termina violando el derecho fundamental de los docentes a la libertad de investigación y de enseñanza.

30 de enero

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_