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Banca Catalana repartirá dividendo, con cargo a un año antes de lo previsto

Banca Catalana repartirá un dividendo a sus accionistas con cargo al ejercicio recién terminado, de 1988 según fuentes de la entidad. Con este dividendo, de carácter testimonial, la entidad retribuye al capital por primera vez desde la grave crisis de 1982. La intención de pagar un dividendo, cuya cuantía se determinará una vez cerrado el ejercicio, ha sido comunicada al Banco de España que debe autorizarlo. Por otro lado, Carlos Gorría, hasta ahora presidente del Banco de Comercio, asume el control de la línea ejecutiva de Banca Catalana, sustituyendo en parte a Alfredo Sáenz, y Javier Gúrpide, consejero-delegado del Bilbao Vizcaya, hará lo mismo en el de Comercio.

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La autoridad monetaria ha impuesto cautelas a los responsables de Banca Catalana en el sentido de que el dividendo no deberá ser excesivo, "sino más bien simbólico", puesto que la entidad disfruta todavía de exenciones de coeficientes obligatorios. En 1989, el banco cubrirá una tercera parte de dichos coeficientes; dos terceras partes, en 1990, y la totalidad, en 1991. Por lo demás, Catalana ha empezado muy recientemente, el pasado marzo, a liquidar -según lo previsto- los créditos a largo plazo que recibió tras su paso por el Fondo de Garantía de Depósitos.Banca Catalana ha obtenido en 1988 un beneficio antes de impuestos en torno a los 9.000 millones de pesetas. Desde que se consumó la absorción del grupo Catalana, por parte del Banco de Vizcaya -en mayo de 1983-, la entidad ha ido obteniendo resultados positivos y ha situado sus recursos ajenos Por encima de los 500.000 millones de pesetas. Este importante crecimiento del pasivo, superior al promedio del sector, supone una recuperación notable desde la crisis de Catalana, que registró una fuga de depósitos, de más de 150.000 millones de pesetas.

Antes de iniciarse la situación crítica del grupo Catalana, que se saldó con su inclusión en el Fondo de Garantía de Depósitos, la entidad contaba con un pasivo de 325.000 millones. Las ayudas otorgadas por el Banco de España y el Fondo de Garantía ascendieron a un total de 344.409 millones de pesetas, de las que podría llegar a recuperarse la mitad, a través de las desinversiones de los activos asumidos por el Fondo y la devolución de los créditos a largo plazo. De este total, sólo una parte corresponde a los créditos blandos a largo plazo y sin interés, mientras que el resto son inyecciones de dinero público que fueron destinadas entonces a sanear, activos.

El reparto de dividendo a cargo del ejercicio recién finalizado supondrá la culminación del proceso de normalización de Catalana en el ejercicio de 1989. A lo largo del año esta normalización financiera se verá acompañada de una reorganización en la cúpula organizativa de la entidad. El reciente nombramiento del presidente del banco, Alfredo Sáenz Abad -que venía siendo también su primer ejecutivo-, como nuevo consejero delegado del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) en sustitución de Juan Manuel Urgoiti, convertirá a la presidencia de Catalana en un caxgo de tipo más bien representativo, desgajándolo de las funciones ejecutivas que hasta ahora estaban acumuladas en él.

El último consejo de administración del BBV, accionista mayoritario de Banca Catalana, aprobó que Carlos Gorría, hasta ahora presidente del Banco de Comercio y hombre fuerte procedente del grupo Bilbao, asuma el control de la línea ejecutiva de Banca Catalana, aunque será en la próxima reunión del consejo del BBV en el que se establezca el cargo formal que ocupará Gorría en el organigrama de Catalana, que no se descarta que sea el de vicepresidente y consejero delegado. Ello supone un giro importante en lo que inicialmente se pensaba llevar a cabo ya que Gorría fue nombrado hace ahora poco más de medio año presidente del Comercio, la segunda gran marca del BBV.

Los actuales directores generales, José Ángel Merodio -responsable del área de banca comercial y procedente del Banco de Vizcaya- y Pedro Fontana -responsable de banca de negocios y procedente del grupo Banco de Bilbao-, seguirán con sus funciones y despacharán directamente con Gorría.

La decisión de que Gúrpide, primer consejero delegado del BBV, asuma funciones ejecutivas en el Comercio supone una cierta pérdida de poderes de Luis Delso, hasta ahora primer ejecutivo de esta entidad y que fue consejero delegado de la Caja Postal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de enero de 1989

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