El dinero se va
El dinero vuelve a la liquidez. Se va, o mejor dicho ya se había ido antes del tedio con que termina este ejercicio fiscalmente confuso para el inversor. Hacienda desató los primeros temores al torpedear el último reducto de la opacidad anunciando que las ganancias de los derechos de suscripción entrarían en la desgravación de: 1989. No precisó en qué porcentaje, ni cuándo, ni cómo, pero provocó la gran cantidad de ampliaciones de capital del último trimestre con que las sociedades han tratado de favorecer a sus accionistas por la vía de la venta de derechos. El tedio de los últimos compases puede ser causa de la confusión mencionada, a partir de la cual la liquidez vuelve sobre sus pasos o busca alternativas al margen de la renta variable. De momento.


























































