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GENTE

Nancy Reagan

ha confesado que en los ocho años de presidencia de su marido, Ronald Reagan, se vio en la obligación de ejercer su protección contra los malos consejos empleados por el personal de la Casa Blanca que pretendía imponer sus propias ideas. En una larga entrevista publicada ayer, domingo, en el diario Los Angeles Times, Nancy Reagan afirma que en muchos momentos se sintió "herida, sorprendida y decepcionada" ante ciertos actos de colaboradores del presidente de Estados Unidos. Ante las continuas acusaciones hechas a lo largo de los ocho años de que Nancy Reagan se mezclaba en los asuntos de Estado, ella explica que únicamente ha ejercido su influencia sobre su marido en algunas decisiones de orden personal, y considera que nunca se sobrepasó en sus atribuciones. Nancy pone el ejemplo de Donald Regan, ex secretario general de la Casa Blanca, que en julio de 1985 pretendió que el presidente norteamericano se sometiese a una conferencia de prensa dos semanas después de a er sido operado de cáncer de colon. Nancy Reagan se lo impidió. En otro momento de la entrevista, la mujer del aún presidente de EE UU achaca a diferencias culturales sus tirantes relaciones con la esposa del líder soviético, Raisa Gorbachov. "Según nuestras costumbres, la señora Gorbachov es una mujer ruda", afirmó Nancy Reagan, quien añadió de inmediato: "Quizá según sus costumbres éste no es el caso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 1988