Las loterías dedicarán el año próximo a premios dos pesetas menos por cada 100 vendidas

GUSTAVO MATÍAS, Las loterías y quinielas que gestiona el Estado proyectan dedicar el año próximo a premios dos pesetas menos por cada 100 pesetas de ventas. Los ingresos brutos estimados para tales juegos de azar en 1989 ascienden a 630.000 millones de pesetas. De esta cantidad deberán salir 400.660 millones para premios. El beneficio neto para Hacienda, después de todo tipo de gastos, habrá de superar los 178.000 millones de pesetas. Un 30% de toda la recaudación.

La política estatal sobre el juego reforzará en 1989 su carácter recaudatorio y de garantía de los derechos de los jugadores, según fuentes oficiales. Al mismo tiempo que tratará de mejorar los resultados económicos, intentará aumentar el control sobre los sorteos, rifas, tómbolas y combinaciones aleatorias que organizan entidades no estatales o empresas privadas.Los afanes recaudatorios ya se han dejado notar en el proyecto de ley de Presupuestos del Estado para 1989, al elevar sustancialmente las tasas cobradas a las máquinas tragaperras, casinos y otros juegos que compiten con el Estado en un mercado en el que cambian de mano al año varios billones de pesetas. Pero también los planes realizados por el Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado (ONLE) denotan un esfuerzo en la gestión con el fin de que Hacienda vea elevados un 27,4% los ingresos presupuestados por esta vía en 1988.

De tales programas se desprende que habrá un nuevo boom de la Lotería Primitiva. La Lotería Nacional protagonizará un serio intento de popularizar en junio un sorteo equiparable al de Navidad, aunque las cifras de ventas presupuestadas ofrecen nuevas muestras de que este juego ha tocado techo. Por último, las quinielas futbolísticas perderán lo recuperado en el presente ejercicio e incluso podría tener un año peor que el de 1987.

En la explotación de los tres juegos, la principal novedad radicará en el intento de ampliar los márgenes de beneficios mediante la reducción de los gastos comerciales. Para que esto sea efectivo no se ve nada mejor que rebajar el porcentaje destinado a premios, los cuales deberán disminuir en torno a dos pesetas por cada 100 pesetas ingresadas. Las otras partidas no permiten grandes números; el coste de personal sólo se lleva 0,35 pesetas por cada 100 de ventas y los otros gastos corrientes apenas alcanzan el 0,15%.

Planes numéricos

Así, mientras que para la recaudación total por ventas se ha previsto un incremento del 12,8% (hasta superar los 630.000 millones de pesetas), en las previsiones de premios el incremento queda en el 10,8% (hasta totalizar los 400.660 millones de pesetas). Ambas cifras suponen una importante mejora con respecto a las esperadas en un principio para el presente año, aunque parece que los resultados van a ser mejores y parte de los planes de 1989 podrán haber sido anticipados cuando finalice el presente ejercicio.

El liderazgo seguirá en la Lotería Nacional, cuyas ventas podrían mejorar ligeramente durante el año actual, hasta situarse en más de 376.000 millones de pesetas,. para volver a bajar a 366.000 el año próximo. Los premios que se espera repartir bajarán de 263.548 a 256.791 millones de pesetas. Así, el beneficio neto bajaría de 92.950 a 92.011 millones de pesetas.

Pero en la Primitiva se espera un nuevo boom, consistente en que los ingresos anden muy cerca de duplicarse, al pasar de los 140.000 millones de pesetas del presente año a 236.000 en 1989. Los premios se elevarían de 77.000 a 130.130 millones de pesetas, en tanto que los beneficios pasarían de 47.000 a .86.135 millones.

Por último, las quinielas futbolísticas, según las cifras del ONLE, volverán a registrar una crisis similar a la de 1987. No sólo habrá dos jornadas menos (42 en lugar de las 44). Para las ventas se espera una caída desde los 41.800 a los 27.300 millones, cifra ligeramente por debajo de la alcanzada en 1987. Los premios también disminuirán notablemente, al pasar de 21.035 a 13.739 millones de pesetas. Los beneficios tendrán así un signo también bajista, aunque menos acentuado que en los otros conceptos, pasando de 14.694 a 9.150 millones de pesetas.

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