Disturbios en Praga en el 70º aniversario de Checoslovaquia

Fuerzas antidisturbios reprimieron ayer violentamente en Praga una manifestación de 5.000 personas organizada por el grupo disidente Carta 77 en petición de libertad con motivo del 70º aniversario de la fundación de Checolosvaquia. La celebración de la efeméride ha sido autorizada por el régimen por primera vez en los últimos 40 años.

Centenares de policías con perros dispersaron con cargas, gases lacrimógenos y chorros de agua a los manifestantes, que se congregaron en la céntrica Plaza de Wenceslao cantando el himno nacional y gritando consignas en favor de Alexander Dubceck, el promotor de la aplastada primavera de Praga. Horas antes, las autoridades habían detenido al menos a 60 disidentes en Praga, Bratislava y Brno, en un intento de impedir cualquier brote de protesta. Entre los detenidos figuran el dramaturgo Vaclav Havel y otros destacados activistas.El presidente Gustav Husak decretó ayer una amnistía después de conmemorar con un acto el aniversario de la fundación de la primera república checoslovaca, pero la dirección comunista reiteró que se opone a dialogar con quienes critican su política de reformas.

El Fiscal General del Estado dijo ayer al órgano del partido Rude Pravo que 7.000 presos serán puestos en libertad como consecuencia de esta medida de gracia, que afectará, además, a un total de 160.000 personas. La mayoría son emigrantes ilegales, que podrán regresar a partir de ahora al país con la condición de no mantener "una actitud hostil al sistema socialista", dijo el alto funcionario. Sin embargo una portavoz de un grupo en defensa de los presos políticos rebatió las cifras oficiales y aseguró que sólo ocho presos condenados por delitos menores serán excarcelados. Fuentes opositoras estiman en unos 4.500 el número de presos de conciencia en Checoslovaquia.

El cambio de actitud del régimen respecto a conmemorar la fundación de la república democrática y pluripartidista tiene varias razones, informa Viena Hermann Tertsch. Por un lado, las autoridades intentan jugar la carta patriótica para reforzar la identidad nacional del régimen checoslovaco frente a las influencias liberalizadoras procedentes de la Unión Soviética. Praga, al igual que Berlín Este, está dando sus primeros pasos hacia el comunismo nacional para evitar reformas.

Por otra parte, tras la conmoción que causó la gran manifestación del pasado 21 de agosto, vigésimo aniversario de la invasión soviética y del aplastamiento de la primavera de Praga, el poder ha intentado evitar que la oposición capitalice esta efeméride.

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'Demócrata burgués'

Desde 1951, el 28 de octubre, día nacional hasta entonces, había pasado a ser un día laboral. El régimen no quería conmemorar una fecha ligada al fundador de la república, el estadista y filósofo Thomas Garrige Masaryk, un demócrata burgués muy vinculado a Estados Unidos.La manifestación del pasado 21 de agosto fue una señal de alarma para las autoridades. En ella se corearon juntos los nombres de Masaryk y de Dubcek. Ahora, ratificada la vía de rechazo de las reformas con el relevo del primer ministro, Lubomir Strougal, el régimen quiere hacer una advertencia a los que han perdido el miedo a manifestarse a favor de cambios políticos similares a los soviéticos.

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