Nuevo papel
El nuevo papel es producto directo de la convertibilidad. Las emisiones convertibles han sustituido prácticamente a las ampliaciones de capital. La ausencia real de pulso inversor conduce a las sociedades a plantear ampliaciones sin apenas prima, liberadas o por debajo de la par. O, mejor dicho, a emitir bonos bajo condiciones convertibles muy favorables con promedios de descuento que rondan el 20%. Si el mercado flojea, el inversor se queda con los bonos a interés fijo y si el mercado responde, convierte, a buen precio, los bonos en acciones. Desde el inicio del año, el volumen de dinero desembolsado en colocaciones de nuevo papel es inferior al nominal. Esta situación expresa las coordenas reales en las que se mueven la mayoría de carteras.


























































