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Ruiz-Mateos, huye de la Audiencia Nacional disfrazado con una peluca y una gabardina

JESÚS DUVA, El empresario José María Ruiz-Mateos se fugó en la mañana de ayer de la Audiencia Nacional, donde había sido trasladado desde la cárcel de Alcalá-Meco para prestar declaración ante el juez Carlos Dívar Blanco. Ruiz-Mateos se escapó disfrazado con una peluca y una gabardina aprovechando un descuido de los policías encargados de su custodia. El subcomisario Ramón Rufino Lillo Lozano de Sosa, jefe de seguridad del edificio, fue relevado fulminantemente de su cargo por el director general de la Policía, José María Rodríguez Colorado.

José María Ruiz-Mateos fue trasladado desde la prisión de Alcalá hasta la Audiencia Nacional a fin de comparecer en el juzgado de Instrucción Central número 4. La diligencia sólo duró cinco minutos, ya que se negó a declarar. El juez Dívar había llamado a declarar al empresario en relación con la querella interpuesta contra éste como presunto autor de falsedad y alzamiento de bienes, cometidos presuntamente al hacer separación de bienes con su mujer ante el cónsul general de España en Londres.A la salida del juzgado, Ruiz-Mateos lanzó ante los periodistas unas duras críticas contra la justicia. "Quiero que me devuelvan lo que me han robado", dijo. El empresario añadió: "Los que tienen que estar en la cárcel son los que están en esa sala juzgándome, porque los que están conmigo en las celdas de Alcalá-Meco son mucho mejores que los que me están juzgando".

Ruiz-Mateos fue introducido después en una sala a la que también accedió el abogado Javier Sáinz Moreno, que era buscado ayer tarde por la policía para interrogarle en relación con el caso. Sáinz Moreno, ex pasante de Matías Cortés, está condenado por el juzgado y por la audiencia por un delito de descubrimiento y revelación de secreto, mientras que el Consejo General de la Abogacía aún no se ha pronunciado al respecto.

Marcos García Montes, uno de los defensores jurídicos del empresario, llegó con retraso por tener que asistir a otro cliente en la Audiencia Provincial.

Sobre las 12.10 de la mañana, los policías encargados de la vigilancia de Ruiz-Mateos advirtieron su desaparición e inmediatamente comenzaron su búsqueda. En principio pensaron que se hallaba en unos lavabos, contiguos a la sala de espera, que tienen salida a los pasillos.

Cuando los agentes registraron el cuarto de aseo sólo hallaron una bolsa de plástico que contenía varios bigotes postizos, y cinta adhesiva. En el pasillo fue encontrada otra bolsa con dos chaquetas, un sobre con recortes de prensa y un libro.

A las 16.30 horas, la Dirección de Policía difundió una circular "muy urgente" a todas las comisarías y puestos fronterizos para interesar la localización del fugitivo y prohibiendo su salida del territorio nacional.

El presidente de la Audiencia Nacional, Fernando de Mateo Lage, ordenó la apertura de unas diligencias para aclarar los hechos, que fueron notificados a la Dirección General de Policía "a los efectos de las posibles responsabilidades".

El director de la Policía, Rodríguez Colorado, destituyó al subcomisario Ramón Rufino Lillo Lozano de Sosa, de 47 años, que desde hace ocho era jefe de seguridad de la Audiencia Nacional. Lillo, que ingresó en el cuerpo en 1965, no había aprobado la última oposición de acceso a la categoría de comisario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de octubre de 1988

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