GENTE
Salas Roldán,
colegiado de fútbol adscrito al colegio cordobés, que intervino el pasado domingo en el encuentro que enfrentó a los equipos Vilches y Cazorla, de la provincia de Jaén, tuvo que disfrazarse de guardia civil para poder abandonar el estadio municipal donde tuvo lugar el partido, propiedad del Vilches. Salas Roldán, que suspendió el encuentro a falta de 25 minutos para el final -en ese momento los visitantes ganaban al Vilches por tres goles a uno-, accedió a vestirse de guardia civil al sospechar que un grupo de aficionados pretendía agredirle.


























































