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Diego González Marín

Un sindicalista español en la Comunidad Europea

Diego González Marín, almeriense de 37 años, defiende en Bruselas los intereses de los funcionarios que trabajan en la Comunidad Europea (CE). Actualmente ejerce de secretario político de la Unión Sindical (US). "No existen", afirma, "grandes diferencias entre los sindicatos democráticos españoles y los de la CE". Para González no es nueva esta tarea. Durante el franquismo y la transición democrática fue secretario de Comisiones Obreras en Almería, y activo militante en el PCE. "Soy de los que siguen creyendo en la utopía", dice, "aunque las cosas no han transcurrido como muchos pensábamos".

Hijo de un vendedor de pescado, el paro le llevó a unas oposiciones para funcionarios convocadas a raíz del ingreso de España y Portugal en la CE. Su actividad sindical se proyecta por el momento en prestar una atención especial al nuevo colectivo de funcionarios hispano-portugués asi como en el trabajo propio de un sindicato de las características de la Unión Sindical. "La mayor reivindicación pasa actualmente por defender el cumplimiento exacto del contenido del estatuto del funcionario europeo", subraya, "ya que existen iniciativas por parte de determinados sectores de la Administración que intentan modificar su letra y su espíritu".La Unión Sindical, sindicato mayoritario en las instituciones europeas, defiende una administración pública, profesional, independiente y eficaz. "Nos oponemos a cualquier intento o iniciativa encaminada a privatizar determinadas actividades de la función pública europea", manifiesta.

Los sindicatos de funcionarios europeos (US, FFPE y SFIE) afrontan el proceso electoral dentro de la Comisión de las Comunidades Europeas. La presencia de candidatos hispanos por primera vez es un elemento. a destacar. "En la lista de la US para el comité de personal participan seis iúncionarios españoles entre los 54 candidatos de la misma".

En la CE trabajan poco más de 22.000 funcionarios. Para González existen diferencias dentro de un colectivo tan heterogéneo. "En esta situación el papel de los sindicatos contribuye a aglutinar y a dar cohesión a opiniones y reivindicaciones de carácter muy diverso". González añade que la afiliación del funcionario europeo a los sindicatos es comparativamente alta con respecto al caso español. La actividad del sindicalista español se concreta en garantizar los contactos con la dirección de la Administración, atender las reivindicaciones y problemas de los funcionarios, desarrollando una relación y contacto personal permanentes con el conjunto de dicho colectivo.

A González lo designaron por su condición de antiguo sindicalista y por su procedencia hispana. El Acta única Europea la define como un reto para todos los europeos, desde la solidaridad. "A nivel de funcionario no se perciben discriminaciones entre los distintos colectivos nacionales pero he de admitir que los trabajadores viven un poco al margen de la realidad social y política de los diferentes países", señala a modo de conclusión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de octubre de 1988