El Ayuntamiento quiere invertir 5.000 millones del superávit de 1987 en eliminar bolsas de chabolas

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid quiere dedicar 5.000 de los 13.000 millones de pesetas del superávit de 1987 a expropiar y realojar a los chabolistas de algunas de las bolsas de pobreza existentes en Madrid. Este proceso iba a ser costeado, en principio, por la iniciativa privada, pero ante el fuerte superávit obtenido se quiere acometer una parte de la operación sin intermediarios económicos y dedicar los terrenos, liberados y urbanizados, a la construcción de viviendas de protección oficial. El primero de los núcleos que desaparecerá será El Rancho del Cordobés, en Villaverde, después de que el próximo pleno decida el inicio del proceso, que supondrá la sustitución de sus 165 chabolas por viviendas y oficinas.

El primer teniente de alcalde, el socialista Luis Larroque, aseguró ayer que en la última junta de portavoces se llegó a un acuerdo de principio sobre la forma en que se destinarán los 13.000 millones de pesetas obtenidos de superávit en 1987. Al haber sido ya destinados a inversiones y reajustes presupuestarios unos 3.000 millones, se estimó que el resto se podía dividir en dos partes iguales: una destinada a reducir el endeudamiento previsto para este año y otra a inversiones. Los representantes del Centro Democrático y Social (CDS) y de Izquierda Unida (IU) propusieron entonces que este dinero se invirtiera en actuar directamente en el mayor número de bolsas de pobreza posibles. Esta posibilidad está siendo estudiada con detenimiento por el equipo de gobierno, que únicamente duda sobre si destinar la totalidad de los 5.000 millones a esta operación o dedicar una gran parte del dinero, y gastar el resto en otras necesidades municipales.Ello supondrá un sensible cambio en el planteamiento del equipo de gobierno dispuesto a eliminar las 19 bolsas de chabolismo mediante la realización de un concurso en el que la empresa que resulte adjudicataria se comprometa a costear los gastos de expropiación y realojo de los chabolistas, urbanizar la zona y abonar un canon a las arcas municipales. A cambio, el adjudicatario se quedará con los terrenos y en ellos podrá construir viviendas de protección oficial o privada u oficinas.

La existencia de este intermediario económico, receptor final de las plusvalías que genere el suelo, fue desde el primer momento el principal punto de oposición por parte del CDS y de IU. Estos grupos propusieron que el Ayuntamiento utilizara todo el superávit del año pasado y el que se espera de éste en la realización directa del proceso para ser el principal beneficiario de las plusvalías. El resto del dinero para expropiar, realojar y urbanizar, tendría que ser obtenido, según estos grupos, mediante un mayor endeudamiento municipal.

Contra esta postura el equipo de gobierno socialista argumentaba que el Ayuntamiento no tenía suficiente capacidad económica. De dedicarse ahora los 5.000 millones a esta operación se podría actuar directamente en nueve bolsas de pobreza: El Rancho del Cordobés, La Viña, El Querol, El Espinillo, Aluche, Avenida de Daroca, Puente de Vallecas norte, Puente de Vallecas sur y Mercedes Arteaga.

El Rancho del Cordobés, ocupado por 165 familias chabolistas, será el primero de los núcleos en los que se actuará. El Ayuntamiento ha decidido dividirlo en dos partes diferentes y gestionar directamente la de vivienda. Únicamente se sacaría a concurso la que sería ocupada por oficinas y comercios. De acuerdo con el calendario previsto, a finales de año se habrá producido la expropiación de los chabolistas y a finales de 1989 la zona estará ya urbanizada y lista para su nuevo destino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de septiembre de 1988.

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